Javier Collado

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Redacción. El miembro del Equipo de Estudios de Cáritas Española y de la Fundación Foessa Guillermo Fernández Maíllo ha propuesto en el Congreso de los Diputados implantar una renta mínima garantizada para hogares sin ingresos que supondría una inversión de entre 2.700 y 3.600 millones de euros.

Así lo ha expuesto durante su comparecencia en relación a la proposición de ley sobre el establecimiento de una prestación de ingresos mínimos en el ámbito de la seguridad social en el Congreso de los Diputados.

Además de esta renta garantizada, Fernández Maíllo ha planteado el establecimiento de una bonificación al empleo para trabajadores pobres y extender la deducción fiscal a todas las familias con hijos hasta los 25 años. Con todas estas medidas, según ha precisado, pretenden «reducir de forma sostenida la pobreza severa en el medio y largo plazo». Y esto no puede producirse, según ha agregado, sin un incremento de «cuantías, prestaciones y cobertura».

En concreto, sobre la renta garantizada, ha propuesto que se dirija a los hogares españoles que no perciben ningún ingreso, que esté vinculada al número de personas de un hogar y que se incorpore en la ley como un derecho subjetivo no condicionado a la participación en ningún programa social sino solo al nivel de renta. Cáritas calcula para esta medida, que iría dirigida sobre todo a entre 260.000 y 300.000 hogares españoles sin ingresos ni trabajo, un presupuesto de 2.700 a 3.600 millones de euros, siendo «prudentes», y propone una cofinanciación entre Estado y CCAA.

«Es un camino que haría evolucionar nuestro sistema de rentas de la lógica de la contraprestación a la lógica del compromiso de los ciudadanos con su sociedad, pensando positivamente en la ciudadanía, no negativamente. Sería una evolución del sistema de rentas mínimas a uno de rentas garantizadas», ha explicado, al tiempo que ha matizado que este tránsito precisa de forma paralela que haya un sistema de servicios sociales y empleo de calidad.