Javier Collado

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María Morales. Después de 27 años y 75 títulos juntos, Toni Nadal deja de ser el entrenador del número uno del tenis, Rafa Nadal. Una larga carta de agradecimiento en el periódico El País muestra todo el cariño que se tienen tío y sobrino y lo agradecido que está el primero de los éxitos del segundo.

«Doy por concluida una feliz etapa de 27 años que se inició el día en que el hijo de mi hermano Sebastián entró en mi pista de tenis con tan solo tres años. Hoy salgo yo de la suya pero no se acaba aquí mi camino. Seguiré vinculado al tenis porque mi ilusión y amor por este deporte, por suerte, siguen intactos», con estas palabras Toni comienza su agradecimiento.

Estas amables palabras continúan con otras más sinceras, en las que demuestra que el talento del aclamado tenista ha sido forjado con mano dura: «He sido más molesto que apacible y más exigente que dado al halago (…). Siguiendo la sentencia de Francisco de Quevedo —“quien espera en esta vida que todo esté a su gusto, se llevará muchos disgustos”—, yo nunca le facilité las cosas más de la cuenta a Rafael».

Toni ha ido a agradeciendo a cada una de las personas que le han acompañado en su carrera profesional, desde los miembros de su equipo hasta a los periodistas deportivos que les han acompañado estos años, dejando para el final las palabras más especiales: «Por último y de manera muy especial, debo reconocer y agradecer enormemente, al máximo responsable de mi suerte: mi sobrino Rafael«.

El ya ex-entrenador del tenista más laureado de la historia del tenis concluye diciendo: «Gracias a él he vivido experiencias que han superado todos mis sueños como entrenador. He viajado a su lado a sitios increíbles y he conocido a personas relevantes e interesantes de muchos ámbitos. A día de hoy me siento enormemente valorado y querido porque su figura ha engrandecido la mía mucho más de lo que me merezco».