Javier Collado

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CBN. El Servicio de Medicina de la Reproducción de Dexeus Mujer de Barcelona ha conseguido llevar a término un embarazo a partir de un óvulo vitrificado de forma automatizada, que culminó con el nacimiento del primer bebé en el mundo que fue concebido utilizando este sistema, según informa la compañía farmacéutica Merck.

El equipo y la tecnología empleada ha sido el Sistema GAVI, comercializado y distribuido por la propia compañía de ciencia y tecnología Merck. “Su incorporación supone una innovación importante en el ámbito de la reproducción asistida, ya que es un paso más en la línea de optimizar y estandarizar los procesos que se realizan en los laboratorios de Reproducción Humana Asistida”, explica la empresa, ya que “este sistema permite la estandarización del proceso de vitrificación, que hasta ahora se hacía de forma manual”.

Según explica la directora de los Laboratorios de Reproducción Asistida y jefe de la Sección de Biología del Servicio de Medicina de la Reproducción de Dexeus Mujer, la doctora Montse Boada,“el nacimiento de este bebé tuvo lugar el pasado mes de septiembre, concretamente el día 29 de septiembre, y se trata de un niño completamente sano, que nació por parto vaginal a las 37 semanas de gestación, pesó 2.200 gramos, y midió 46 centímetros, hecho que confirma la viabilidad de esta nueva tecnología, que actualmente solo han incorporado algunos hospitales y clínicas de reproducción asistida de todo el mundo”.

El motivo, según Merck, es que se trata de una innovación muy reciente -se lanzó al mercado en el año 2016-, por lo que de momento sólo se ha implementado en algunos centros como Dexeus Mujer, aunque se espera que en un futuro se extienda su uso. El doctor Miquel Solé, explica que “la vitrificación es un sistema de criopreservación ultrarrápido que reduce el tiempo y el riesgo de la formación de cristales de hielo, ofreciendo una alta tasa de supervivencia tras la desvitrificación que, en el caso de los ovocitos, actualmente gira en torno al 85 por ciento”.

Hasta la fecha, el proceso de vitrificación se había realizado siempre de forma manual, de manera que tiene que ser un embriólogo con experiencia el encargado de preparar las muestras y realizar los distintos pasos del proceso de vitrificación hasta su conservación en nitrógeno líquido a -196 grados. La primera vez que se llevó a cabo una criopreservación de embriones con éxito fue en 1983 y cuatro años más tarde tuvo lugar el primer nacimiento en España pero la introducción de la criopreservación de ovocitos en la aplicación clínica no se materializo hasta el año 2005.