Eva Jorge, impulsora de la nueva app (Llibert Teixidó)

Javier Collado

Supermercados Piedra

Dobuss

CBN.  Eva Jorge es economista de una multinacional de productos de limpieza a la que suelen felicitar por sus excelentes resultados de ventas, siempre le ha parecido que desperdiciaba una parte de esa capacidad comercial, que le gustaría canalizar hacia algo social.

“O ahora o nunca, me dije, porque he cumplido 45 años y creo que no había que dejarlo más. Pero, sobre todo, porque he encontrado una idea que enlaza con algo con lo que me siento implicada, como es la batalla contra el despilfarro”.

Acaba de lanzar we SAVEeat (www.weSAVEeat.com) una aplicación de móvil para comprar, con descuentos de entre el 50 y el 70%, pequeños lotes de la comida que al acabar el día ha sobrado en bares, panaderías, tiendas de comida para llevar, pizzerías o restaurantes y que acabarían en el cubo de la basura.

De momento ha arrancado con un listado de una cincuentena de locales que el usuario puede seleccionar cerca de donde se encuentra, a través de geolocalización, pagar desde el mismo móvil y recoger cuando se acerca la hora del cierre.

Los usuarios, hasta ahora en su mayoría estudiantes y jóvenes que comparten piso, se acercan al establecimiento, muestran desde la pantalla del móvil el recibo de compra y recogen lo que les ofrecen, aproximadamente media hora antes del cierre. Suele tratarse de pequeños lotes en los que se anuncia el tipo de piezas sin detallar, ya que depende de lo que ha quedado por vender (por ejemplo dos bocadillos, un zumo y un postre por un precio de 3 euros), o un menú.

La propia aplicación va sumando, a medida que se realizan compras, el peso del producto salvado y esa acumulación servirá para recompensar a los llamados savers con algún vale de regalo u otras iniciativas en las que irán trabajando.

Eva Jorge explica que su implicación contra el despilfarro viene desde que era niña cuando su madre, excelente cocinera, les inculcó a a ella y a sus hermanos que no había que tirar nada.

Cuando el año pasado el primero se planteó hacer un trabajo escolar dedicado al tema, buscando información dieron con la publicidad de una aplicación exitosa en el norte de Europa que se ha implantado también en Francia. Fue allí donde probaron como usuarios y Jorge tuvo claro que ya sabía en qué dirección quería desplegar sus dotes comerciales, convencida de que había encontrado una causa justa.