botox toxina botulinica

Javier Collado

Dobuss

La toxina botulínica no solo se emplea en el ámbito de la estética, cada vez se encuentran más aplicaciones terapéuticas para este medicamento en casi todas las especialidades de la medicina. Se utiliza en la eliminación de las migrañas, del dolor, para controlar la incontinencia urinaria, la hiperhidrosis y un largo etcétera que mejoran la vida de los pacientes notablemente.

A pesar de sus beneficios, después de casi 20 años de uso, hay que tener claras varias consideraciones a tener en cuenta tanto desde el punto de vista del médico como del paciente y de sus expectativas:

  • La toxina botulínica (bótox) es un medicamento biológico, es decir, un medicamento vivo y no sintético que varía según el tipo de cepas de las que se extrae. Por tanto, su resultado es predecible pero no exactamente igual en todos los pacientes e, incluso, no siempre igual en el mismo paciente.
  • Hay que hacer una correcta exploración y explicar previamente al paciente los objetivos y resultados que podemos conseguir.

No se persigue conseguir la parálisis total de los músculos tratados que tendría como consecuencia un resultado “antinatural” o “forzado”, sino más bien, el bloqueo de la hiper-expresividad, impidiendo por tanto la máxima contracción del músculo pero permitiendo una movilidad mínima y moderada del músculo con lo que se obtiene un resultado natural e imperceptible.

  • Todas las toxinas que existen en el mercado (Vistabel, Disport, Bocoture, Azzalure) autorizadas por sanidad obtienen buenísimos resultados pero con algunas diferencias en estos y en la seguridad que nos ofrece.

Por eso, siempre hay que trabajar con el criterio de dosis adecuada (la dosis mínima), es decir, la menor cantidad de producto que consiga los resultados propuestos. Si se utiliza mayor cantidad, el cuerpo se puede acostumbrar y lo que conlleva una tolerancia que obligará al médico a inyectar más cantidad o durante más veces a lo largo del año (teniendo en cuenta que no deben ser más de dos tratamientos, uno cada seis meses) para obtener los mismos resultados.

  • Por último, la única zona facial autorizada para utilizar toxina botulínica es el 1/3 superior de la cara y en solo tres zonas musculares.
  • Periocular: que elimina las famosas arrugas llamandas de “pata de gallo”.
  • Entrecejo: para eliminar las arrugas del enfado o de miope.
  • Frontal: que elimina las arrugas horizontales de la frente.