Javier Collado

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CBN. El síndrome postvacacional afecta al 57% de los trabajadores y dura entre una semana y diez días, aunque los psicólogos recomiendan una serie de trucos para combatirlo, como evitar incorporarse al puesto de trabajo un lunes o hacer planes para el fin de semana próximo, según informa Servimedia.

El perfil del profesional que sufre este síndrome es el de una persona sensible, perfeccionista, idealista y algo obsesiva que, probablemente, no goza de una buena relación bien con su jefe o determinados compañeros de trabajo, según explica la psicóloga Elisa Sánchez, coordinadora del grupo de trabajo de Psicología y Salud Laboral del Colegio de Psicólogos de Madrid.

En relación al puesto de trabajo, por lo general son médicos, periodistas, funcionarios y educadores quienes son más proclives a padecerlo, así como altos cargos o trabajadores con un grado elevado de responsabilidad. El hecho de trabajar «cara al público» o tratar con clientes también influye, indicó esta profesional en declaraciones a Servimedia.

Aunque no existe un remedio infalible y la vuelta al trabajo es inevitable para la mayoría de trabajadores, los psicólogos recomiendan encarar poco a poco el regreso de la rutina y fragmentar las vacaciones. «Es preferible dos grupos de días de descanso; yo recomiendo dos o tres semanas en verano y una o dos en otra época», especificó Sánchez.

No obstante, las vacaciones no son el bálsamo de Barrabás, ya que los días de descanso «no son la solución a los problemas laborales; si tienes dificultades en el trabajo, éstas no van a desaparecer en vacaciones», por lo que la psicóloga recomienda «buscar un equilibrio entre la vida privada y la vida laboral».

Acostumbrarse a madrugar

A la pregunta de si esta falta de ganas de volver al trabajo es consecuencia de los tiempos modernos, Elisa Sánchez responde que este síndrome «ha existido siempre», mientras que las razones de su existencia responden a «una reacción del organismo ante un cambio».

A su juicio, ayuda el hecho de adelantar unos días el regreso vacacional e intentar no volver al trabajo al día siguiente de regresar de vacaciones, «especialmente después de un viaje largo o en el que haya cambio de husos horarios que favorece el jet-lag». Y es que «una vuelta progresiva a la rutina puede favorecer que el cambio no sea tan dramático».

También requiere especial atención las horas de sueño, especialmente los últimos días de vacaciones, por lo que «volver a los horarios habituales antes de incorporarnos al trabajo nos ayudará».

Si esto no fuera suficiente, la psicóloga propone utilizar técnicas de relajación, que «son una buena ayuda para descargar tensiones y superar la vuelta al trabajo». Todo ello de la mano de una «actitud positiva» y «rodearse de personas positivas y activas».

Prolongar la jornada intensiva

Desde la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles añaden que prolongar la jornada intensiva al mes de septiembre ayuda a evitar el síndrome postvacacional y «sirve para optimizar el tiempo de trabajo», según explicó a Servimedia el coordinador general de esta entidad, Ángel Largo.

Y es que se estima que cerca del 35% de los trabajadores entre 25 y 45 años sufre los síntomas más graves del síndrome de estrés vacacional. De acuerdo con lo expuesto por Largo, en septiembre no sólo influye la vuelta al trabajo sino la ‘vuelta al cole’, que hace que muchos trabajadores se tengan que acoplar a los horarios de sus, y eso «genera más estrés».