Javier Collado

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Redacción. Beatrice Way, de 42 años, sufrió un accidente cerebrovascular y un ataque al corazón y se quedó en coma. Los médicos pidieron a Alejandro, su esposo, el permiso para poder desenchufarla y poner fin al sufrimiento.

«Yo estaba convencido de que se podía hacer más. Sin embargo, los doctores insistieron en que Beatriz tenía muy poca respuesta cerebral y que no había manera de que pudiera mejorar» aseguró su esposo. «Yo estaba en estado de shock, el golpe de Beatrice fue un jueves y ella fue el sábado por la tarde cuando se quedó en coma. No me dijeron hasta el lunes, sólo me contaron que estaba durmiendo» recuerda.

Después de conocer la situación, los médicos pidieron el permiso pertinente a su marido Alejandro, para poder desenchufarla. «La petición fue seguida por una súplica para que donase los órganos de Beatrice para el trasplante» señaló.

Beatrice asegura que su último recuerdo es desplomarse en el suelo. «Mi siguiente recuerdo es despertar cuatro semanas más tarde en el hospital», señala. Tras su hospitalización, vivió durante unos meses una dura rehabilitación para superar la parálisis en su pierna y brazo izquierdo con ayuda del equipo de fisioterapia en Cambridge

Este accidente no le ha impedido cumplir su sueño, ser madre. Fue el pasado junio cuando dio a luz a su hija Rosemary y aunque nació seis semanas antes de lo previsto, estaba sano.