Javier Collado

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Redacción. La Agrupación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha comprobado que en los últimos años se ha incrementado considerablemente el número de agentes que se ven obligados a compaginar su actividad pública con otros trabajos para poder completar sus retribuciones, como consecuencia de los continuos recortes y desigualdades salariales con otros cuerpos policiales.

Por todo el país se suceden solicitudes y recursos en ese sentido, y la provincia de Córdoba no es ajena a dicha situación, habiéndose multiplicado el número de casos durante 2016 y lo que va de 2017. Si hace dos años se consiguió compatibilizar las actividades de psicólogo, perito judicial y mecánico, ahora se añaden otras muy variopintas.

Dos guardias civiles destinados en el Puesto de Montoro y en la Sección de Seguridad Penitenciaria ya pueden trabajar también como electricistas, un agente del Puesto de Puente Genil como piloto de drones, otro del Puesto de Pozoblanco podrá ejercer como abogado, y uno del Puesto de Baena podrá trabajar en el sector de la hostelería.

Todos ellos han estado asesorados y representados por el abogado de AUGC en Córdoba, Miguel Carbajo, que a pesar de las reiteradas negativas del Ministerio del Interior está obteniendo en esta materia continuos autos estimatorios de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid.

La AUGC ha comprobado que todos estos solicitantes pertenecen a la escala básica de Cabos y Guardias, lo cual no sorprende en absoluto, porque son quienes perciben las retribuciones más bajas de los cuerpos policiales, a lo cual debe añadirse que el complemento de productividad es ridículo para ellos, a costa de engrosar los complementos de las escalas más altas. Si los poderes públicos no atienden las reclamaciones de AUGC para equiparar salarialmente a la Guardia Civil con otros cuerpos policiales sin duda seguirán aumentando estos casos.