Investigación.

Javier Collado

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CBN. La inmunoterapia permite combatir el cáncer de una manera diferente, capacitando a las defensas para combatir la enfermedad por su propia cuenta y aumentando la tasa de sobrevida, explicó hoy el doctor Jorge Alatorre en un foro organizado la Agencia Efe y el diario El Universal.

La inmunoterapia permite «incrementar la mediana de sobrevida de un paciente» hasta 25 meses frente a los escasos nueve que brinda la quimioterapia, dijo Alatorre en el foro «Cáncer, desafíos en México y América Latina», auspiciado por la farmacéutica Roche.

Las defensas tienen un bloqueo natural a la hora de combatir el cáncer que, con la inmunoterapia mediante ingesta de fármacos, puede verse detenido, permitiendo que «nuestras defensas sean las mismas que combatan al cáncer», detalló.

Según el coordinador de la clínica de Oncología Torácica del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), esto resulta mucho menos tóxico para el organismo que la quimioterapia.

«La perspectiva es que se incremente» la mediana de sobrevida, aunque ello depende del paciente y de la cantidad que presenten de la proteína llamada receptor de muerte programada (PD-L1).

«Aquellos pacientes que presentan más del 50 % de PDL1 deben ser aplicados con un inhibidor», explicó el médico.

Asimismo, cuando un tumor presenta «alta carga mutacional, lo que reciben (los pacientes) por parte de la inmunoterapia es superior a lo que la quimioterapia puede ofrecer».

Esto se debe a que cuantas más mutaciones presenta un tumor, más diferente es la célula a la normal. «Al ser más parecida a nuestro cuerpo, nuestro sistema de defensas la puede reconocer», afirmó.

A medio o largo plazo, la inmunoterapia puede ser el inicio de una «potencial cura del cáncer», además de permitir a los médicos «un control duradero de la enfermedad».

Durante el foro, que contó con la colaboración del Canal Once, Alatorre aclaró que el principal avance está en la personalización de la enfermedad, dependiendo del paciente.

Otro avance con respecto a procedimientos anteriores es que ahora se realiza una segunda biopsia al tumor cuando este crece.

Además, la biopsia es posible que se realice de manera líquida, lo que se suma al diagnóstico genético gracias a la secuenciación masiva o de nueva generación.

Por ahora, agregó, se observa una esperanza en la que el 20 % de los pacientes pueden mantener un control de la enfermedad durante diez años. EFE

defensas tienen un bloqueo natural a la hora de combatir el cáncer que, con la inmunoterapia mediante ingesta de fármacos, puede verse detenido, permitiendo que «nuestras defensas sean las mismas que combatan al cáncer», detalló.

Según el coordinador de la clínica de Oncología Torácica del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), esto resulta mucho menos tóxico para el organismo que la quimioterapia.

«La perspectiva es que se incremente» la mediana de sobrevida, aunque ello depende del paciente y de la cantidad que presenten de la proteína llamada receptor de muerte programada (PD-L1).µ

«Aquellos pacientes que presentan más del 50 % de PDL1 deben ser aplicados con un inhibidor», explicó el médico.

Asimismo, cuando un tumor presenta «alta carga mutacional, lo que reciben (los pacientes) por parte de la inmunoterapia es superior a lo que la quimioterapia puede ofrecer».

Esto se debe a que cuantas más mutaciones presenta un tumor, más diferente es la célula a la normal. «Al ser más parecida a nuestro cuerpo, nuestro sistema de defensas la puede reconocer», afirmó.

A medio o largo plazo, la inmunoterapia puede ser el inicio de una «potencial cura del cáncer», además de permitir a los médicos «un control duradero de la enfermedad».

Durante el foro, que contó con la colaboración del Canal Once, Alatorre aclaró que el principal avance está en la personalización de la enfermedad, dependiendo del paciente.

Otro avance con respecto a procedimientos anteriores es que ahora se realiza una segunda biopsia al tumor cuando este crece.

Además, la biopsia es posible que se realice de manera líquida, lo que se suma al diagnóstico genético gracias a la secuenciación masiva o de nueva generación.

Por ahora, agregó, se observa una esperanza en la que el 20 % de los pacientes pueden mantener un control de la enfermedad durante diez años.