Imagen de algunas de las cajas repartidas por el Banco de Alimentos.

Javier Collado

Supermercados Piedra

Dobuss

CBN. La Asociación de Marcas de Restauración (AEMR), a la que pertenecen 36 empresas como Restalia, McDonald´s o Telepizza, se ha reunido en su sede con miembros del banco de alimentos de Madrid para implantar un sistema de donaciones de comida de las empresas a las ONG, la llamada “ley del buen samaritano”, antes de 2018.

A esta reunión asistieron también expertos de Italia, donde la ley se ha aplicado con éxito, para transmitir sus experiencias a ambos colectivos.

Es la respuesta al desperdicio de comida en España, que asciende a 25 millones de kilos cada semana. De éstos, los restaurantes tiran a la basura el 14% de alimentos que se pierden, según informa El Confidencial Digital.

Fuentes cercanas a las asociaciones destacan que el principal éxito de la “ley del buen samaritano”, implantada en el país transalpino en 2016, es designar a las ONG como consumidores finales. De esta manera, la responsabilidad del estado de la comida que llega a las personas necesitadas será de las asociaciones benéficas.

Está previsto que la ley se apruebe el próximo curso, antes de que finalice 2017. La AEMR quiere implantar asimismo el llamado proyecto “Siticibo”, también aplicado en Italia, para desarrollar la ley. Consiste en establecer rutas entre las empresas y los bancos de alimentos y un procedimiento técnico para el traspaso de la comida.

Éste consiste en abatir los alimentos que se donarán, que deben ser de uso inmediato: “si estaban previstos para el almuerzo, como mucho se podrán usar para la cena”, afirman. Más tarde se enfrían y se empaquetan para ser entregados a las ONG.

Por su parte, los bancos de alimentos deberán adaptar sus instalaciones para mantener en perfecto estado la comida donada por las empresas. Como los menús de la mayoría de restaurantes de la AEMR se basan en la carne, las ONG necesitan cámaras de congelados donde almacenar los alimentos perecederos hasta su entrega final.

En Italia, el Siticibo se aplicó inicialmente en Milán y se fue extendiendo al resto del país con buen resultado, por lo que España empezaría por Madrid como proyecto piloto para luego ir aplicándolo en el resto de comunidades autónomas.