Javier Collado

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Redacción. Una veintena de mujeres de distintas asociaciones de la localidad de La Carlota como “Almazara”, “Activando” y la Asociación Española Contra el Cáncer han participado en un taller informativo para mejorar su calidad de vida. El objetivo de esta iniciativa ha sido capacitar a las asistentes para identificar síntomas asociados a la artrosis, osteoporosis y fibromialgia así como los cambios físicos que se producen en la fase de la menopausia.

El taller surgió a propuesta del tejido asociativo dado el interés que suscitan estos temas entre la población femenina siendo Isabel Serrano, trabajadora social de esta Unidad de Gestión Clínica, la encargada de canalizar esta petición. El encuentro se desarrolló en el centro de atención primaria de la localidad perteneciente al Distrito Sanitario Córdoba y Guadalquivir.

Inmaculada Redondo, médico de familia de la Unidad, fue la conductora de este taller que ya fue impartido con anterioridad en el centro de salud de El Arrecife. Los cambios físicos que se producen durante la menopausia, según esta médica, fue el tema que más preguntas e interés suscitó entre las asistentes. De igual forma, se abordó la importancia de adoptar estilos de vida saludables que ayudan a afrontar tanto ésta como otras fases del ciclo de vida femenino.

 

Un gran número de mujeres desconoce la dimensión real de la menopausia y mucho menos del climaterio; por ello, es fundamental informar a la mujer tanto del hecho biológico como de los cambios asociados al mismo y su posible repercusión en la forma de vida. También es necesario aclarar que la menopausia no es una enfermedad ni tiene que representar un problema de salud, aunque puede llevar asociados algunos signos y complicaciones que afecten negativamente a la calidad de vida de la mujer.

La menopausia (cese de la menstruación) es un hecho puntual, y representa el signo más característico de esta etapa. En estos momentos existen variaciones biológicas, psicológicas y culturales a las que es necesario adaptarse, que no deben ser identificadas como una enfermedad, y que pueden resultar una experiencia tanto positiva como negativa. No obstante, la enfermedad puede existir, ya que las alteraciones endocrinas son reales, los efectos del envejecimiento comienzan a evidenciarse…etc. No obstante, ninguno de estos signos debe atribuirse a todas las mujeres en general, sino de una forma concreta a la manera en que cada una siente y comprende esta etapa.