Javier Collado

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CBN. Las doctoras Irene Palacios y Leyre Aguado, dermatólogas de la Clínica Universidad de Navarra, han acreditado en un ensayo clínico que el fármaco inmunoterápico nivolumab se muestra eficaz contra el cáncer de piel metastásico.

Un lunar que sangraba despertó la sospecha de Modesto Alcolea: el dermatólogo le confirmó que se trataba de un melanoma avanzado con metástasis en hígado y pulmones.

Modesto Alcolea / Foto Expansión

Modesto fue derivado desde Logroño, donde reside, a la Clínica Universidad de Navarra donde, tras analizar su caso, comprobaron que podía participar en un ensayo clínico.

Consistía en la administración de un fármaco inmunoterápico, nivolumab, vía intravenosa de manera ambulatoria. Pero también precisaba ser operado debido a que el cáncer se había extendido a otros órganos. «La operación duró una hora y fue muy duro», recuerda Modesto.

Tras varias semanas de recuperación, el riojano, fue asistiendo a su propia recuperación. Cada quince días, acudía a su cita en el Hospital de Día de la Clínica Universidad de Navarra, donde recibía el fármaco inmonoterápico nivolumab en el marco de un ensayo clínico. «Es una pasada, al poco tiempo de tomarlo, yo veía que me encontraba bien. Me hacían escáneres y los resultados eran cada vez mejores. Por eso, para mí, entrar en el ensayo fue como tocarme el gordo de la lotería».

Ahora Modesto vive junto a su mujer y dos hijas «mirando el día a día» y disfrutando de su pueblo natal, Villoslada de Cameros (La Rioja), donde da largos paseos hasta la Ermita de la Virgen de Lomos de Orio, eso sí, siempre evitando el sol.

Asegura que se encuentra «normal» y ya no precisa tratamiento. Pero sí se emociona al acordarse de las personas que conoció en el centro médico navarro y no tuvieron su misma suerte: «lo que peor llevo es recordar la gente que conocí afectada como yo que no pudo entrar en el ensayo por no cumplir los requisitos. He sido un privilegiado».