Javier Collado

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Kathrine Switzer 1
Momento del intento de agresión

CBN. Era el año de 1967 y todos estaban expectantes en la maratón de Bostón. Entre los participantes se vislumbró a una mujer de 20 años vestida de chándal y con los labios pintados de rojo. Todos quedaron sorprendidos, incluso los organizadores y periodistas quedaron perplejos, pero un hecho durante la carrera marcaría la vida de la deportista.

Un hombre vestido de traje fue hasta la participante número 261, Kathrine Switzer, la agarró del hombro e intentó arrancarle la tarjeta que le identificaba del pecho gritando, “¡Lárgate de mi carrera y devuélveme el dorsal!”. Aquel sujeto rabioso era Jock Semple, director de la prueba en aquel entonces.

Lo que Semple no sabía era que Kathy no estaba sola, la acompañaba su novio Tom Miller, jugador de fútbol americano, y su entrenador Arnie Briggs. Ella aceleró para evitar al enajenado sujeto, quien fue rápidamente sacado de la pista por los dos hombres.

Este bochornoso incidente marcó un antes y después en la participación de las mujeres en este tipo de pruebas, pues en aquella época se creía que las mujeres que corriesen tramos extensos podían desarrollar piernas gruesas, crecerle pelos en el pecho o sus úteros se podían desprender.

Kathrine Switzer
Kathrine Switzer, corre en Boston con el mismo dorsal / Getty Images

Ella era estudiante de periodismo y, como las mujeres estaban vetadas en esta dura prueba de larga distancia. Por ello se inscribió usando sus iniciales para no despertar sospechas aquella tarde de 19 de abril.

Switzer tardó 4 horas y 20 minutos, pero consiguió cruzar la línea de meta. Su motivación fue que si no lo hacía, nadie creería que las mujeres podrían conseguirlo. Volvió a correr en 1975, pero como atleta y lo hizo en 2 horas 51 minutos.

«Cuando la terminé, sentí que tenía un plan de vida, una meta, un propósito para cumplir. Me sentí plena también porque corrí mi primera maratón bajo las circunstancias más difíciles, y después de eso nada más sería tan duro», confesó a la cadena británica BBC.

Ahora, medio siglo después de aquel icónico suceso y a sus 70 años, Kathrine Switzer lo hizo y lo terminó para su satisfacción personal borrando un episodio que nunca debió estar presente es su vida. En esta ocasión, miles de mujeres lo terminaron con la misma normalidad que ella