Javier Collado

Dobuss

Romanos Puente Genil
Romanos de Puente Genil

CBN. La Semana Santa en la localidad cordobesa de Puente Genil se convierte en un plató ciudadano al más puro estilo «Quo Vadis» con sus centurias romanas desfilando en la semana más especial del año para los pontanenses, La Mananta, según informa Efe.

Así se refieren a la Semana de Pasión en esta localidad de la campiña cordobesa, donde la celebración trasciende de la religiosidad originaria para convertirse en el evento turístico más importante del año.

El Viernes Santo es uno de los días principales, ya que esta madrugada se ha producido la salida de Jesús Nazareno en lo que se conoce como «diana», cuando el muñidor ha convocado a los miembros de la cofradía para recorrer las calles del pueblo hasta el cuartel del Imperio Romano.

Allí, la centuria de soldados ha iniciado su tradicional marcha en el silencio de la mañana hasta llegar a la explanada del Calvario, donde se produce uno de los momentos más particulares: la representación de la lectura de la sentencia de muerte por parte de un vecino ataviado de Pilatos, conocido como el sermón del paso.

Y es que las corporaciones, además de sus titulares cuentan con figuras bíblicas con «rostrillos» y vestimentas de Caifás, Moisés, María Magdalena o los apóstoles, quienes desfilan por las calles de Puente Genial representando los momentos más significativos de esta semana en una alegoría a la conmemoración de la muerte y resurrección de Jesús.

Además, el simbolismo y la idiosincrasia de La Mananta resulta uno de los atractivos turísticos más importantes del municipio, porque los actos comienzan incluso antes de la Cuaresma, el jueves lardero, cuando inician los triduos o quinarios los titulares de las hermandades.

Esta antesala tiene como hecho llamativo la figura de la Vieja Cuaresmera, una imagen de una anciana sosteniendo un bacalao y una cesta con arenques, alimentos típicos de la época para los católicos, y siete patas, una por cada sábado que queda hasta la Semana Santa, que se le van arrancando como si se tratase de un calendario pascual.

El broche de oro a todo será el Domingo de Resurrección, cuando todas las figuras bíblicas saldrán a la calle por la avenida de la Matallana junto a las escuadras del Imperio Romano para poner fin a la festividad popular que rige el calendario de Puente Genil.

Además, Puente Genil «casi duplica su población con el lleno de sus plazas hoteleras y la repercusión económica para la hostelería y comercios locales», ha señalado su alcalde, Esteban Morales, quien valora el esfuerzo de todos los vecinos, «los verdaderos protagonistas».

Durante todo el año, la vida social del pontanés gira en torno a su «cuartel», el lugar de reunión de las corporaciones o hermandades que, además de rendir culto a sus titulares, los pasos que procesionan durante esta semana, realizan encuentros culturales como presentaciones de libros, de marchas procesionales, encuentros familiares, comidas y reuniones.

Ahí es donde «la hermandad adquiere su sentido pleno», ha precisado Morales, quien cuenta que «el sentimiento de pertenencia pasa de generación a generación» y, en torno a su «cuartel», los hermanos -antes solo hombres- trabajan para que sus pasos luzcan mejor cada año en la Semana de Pasión.

Todos estos preparativos implican a los vecinos durante casi todo el año, ya que artesanos y orfebres tienen que elaborar los atuendos de los personajes, elegidos entre los miembros de las cofradías