Javier Collado

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Remedio de Ánimas
Remedio de Ánimas / Foto: Twitter Córdoba Nazarena

CBN. Conjuntamente con el Vía Crucis fue la última Hermandad en salir en procesión por las calles de Córdoba.

Se trata de la Muy Humilde y Antigua Hermandad Sacramental del Santísimo Cristo del Remedio de Ánimas y Nuestra Señora Madre de Dios en sus Tristezas. Ha ampliado en dos horas más su estación de penitencia, que finalizó a la 1:50 de la madrugada cuando regresó a la Parroquia de San Lorenzo Mártir como consecuencia del nuevo recorrido de la Carrera Oficial.

El nombre de la Hermandad hace adivinar que se trata de otra de las Hermandades fúnebres de este Lunes. Es por eso que los nazarenos que acompañan los pasos visten túnica y cubrerrostros negros y zapatillas de cáñamo.

La estación de penitencia la forman dos pasos. El primero, con la imagen del Cristo de las Ánimas, representa la tumba del Cardenal Salazar, realizado por los talleres Jiménez Arenas. Lo completan cuatro ágeles realizados por Amadeo Ruiz Omos, cuatro candelabros arbóreos tallados y dorados por Miguel Arjona Navarro y un templete tallado y policromado también por Arjona Navarro, que acoge el relicario de la Santa Espina. Acompaña al paso un Coro de Hermanos que van entonando por el camino el Miserere.

El segundo paso, una Dolorosa bajo baldaquino, también de Arjona Navarro y restaurada este año, va acompañado igualmente por un Coro de Hermanos que van entonando el Stabat Mater.

Esta cofradía realiza su primera estación de penitencia el Lunes Santo de 1951, presentando una serie de innovaciones estéticas que sorprendieron a los cordobeses como es el caso de celadores con crótalos de madera en vez de las campanitas tradicionales, sustitución de los cirios de los nazarenos por faroles del Viático, fúnebres tañidos de campanas al paso de la comitiva o el canto del Miserere que cantaban al Crucificado las religiosas del hoy desaparecido convento de Santa María de Gracia.

No es hasta 1975 que se incorpora su Dolorosa Titular, Nuestra Señora Madre de Dios en sus Tristezas. Con motivo de una visita del hermano mayor a la localidad sevillana de Écija, para adquirir un templete para la reliquia de la Santa Espina que figuraba en el frontal del paso del Señor, se conoce la existencia de una talla mariana, propiedad de un particular, que podría encajar con la línea de la cofradía. Así, siete días después, la hermandad se hacía con la imagen.