Torrijas.

Javier Collado

Supermercados Piedra

Dobuss

Torrijas.
Torrijas.

Redacción. Estamos ya en Semana Santa. Así lo indica el olor que desprenden las pastelerías de nuestro país: olor a torrija. Nuestras abuelas y madres sabían cómo convertir el pan duro en una joya gastronómica de estas fechas. Las tradicionales empapadas en leche aromatizada con canela. Desde Córdoba Buenas Noticias os dejamos los cinco pasos para hacer las mejores torrijas.

1. El pan, mejor casero

La mejor torrija es la que se realiza con pan casero. Se recomienda usar un pan que sea del día anterior, porque si no es suficientemente compacto no va a retener bien la leche

Puedes atreverte a hacerlo en casa, o bien acudir a pastelerías que realizan buen pan para torrijas. Si no puedes hacer ninguna de las dos cosas usa un pan que sea del día anterior.

2. La leche

Pon un litro de leche entera, una rama de canela y 100 gramos de azúcar en un cazo. Caliéntalo y, antes de que hierva, apaga el fuego. Empapa bien las torrijas en la leche y déjalas reposar en una bandeja. Es importante que dejes “descansar” las torrijas durante unos 5 o 10 minutos para que el pan adquiera bien todo el sabor de la leche.

3. El rebozado y la fritura

El aceite debe calentarse a unos 170 grados. Para saber si ha alcanzado la temperatura adecuada se recomienda echar en el aceite una peladura de naranja. Cuando esta chisporrotee podemos empezar a introducir las torrijas, manteniendo el fuego a media potencia y dando la vuelta a estas para que se frían por las dos partes.

También se pueden cocinar en la freidora, donde controlaremos mejor la temperatura, pero es importante que el aceite sea nuevo, máxime teniendo en cuenta que lo más probable es que lo hayamos usado para freír alimentos salados.

Durante la fritura es importante estar atentos a que las torrijas no se quemen. Si vas a hacer bastantes, no debes olvidar colar el aceite cada cierto tiempo para quitar la rebaba del huevo. Así evitarás que las torrijas se llenen de los puntitos negros, tan habituales como poco agradables.

4. El sirope

Las torrijas se pueden servir tal cual, pero lo habitual es añadir algo de dulzor, en forma de sirope. Lo ideal es que este, en cualquier caso, no sea demasiado empalagoso. Si se quiere añadir miel es preferible cocerla con un poco de agua, creando un aguamiel más suave. Otro sirope que se suele realizar para las torrijas es un jarabe de azúcar y agua, al 50%. Basta hervir la mezcla hasta que se reduzca el agua y, al finalizar, añadir una ramita de canela o unas peladuras de naranja, que aportan un agradable aroma.

5. La presentación

Lo ideal es servir la torrija a temperatura ambiente ya que en el momento en que la metes en la nevera coge frío y se queda un poco tiesa. Y ya tienes la torrija perfecta.