Rectorado Universidad de Córdoba.

Javier Collado

Dobuss

Rectorado Universidad de Córdoba
Rectorado Universidad de Córdoba

CBN. El rector de la Universidad de Córdoba, José Carlos Gómez Villamandos y el director de la Fundación Cajasur, Ángel María Cañadilla Moyano han firmado hoy un convenio de colaboración en el que se enmarca el proyecto ‘Córdoba, con ojos de infancia’ para la edición de 2017. Se trata de una iniciativa desarrollada al amparo de un proyecto UCOSocial Innova, perteneciente al II Plan Galileo de Transferencia de la Universidad de Córdoba en colaboración con la Fundación Cajasur.

En esta ocasión participan 7 centros de Educación Infantil, Primaria y Educación Especial, ubicados en Córdoba capital y provincia junto a más de 18 maestros y maestras, tres profesoras universitarias del Departamento de Educación, dos asesoras del Centro de Formación del Profesorado ‘Luisa Revuelta’, las familias del alumnado y más de 300 niños y niñas. El objetivo es vivir una experiencia educativa centrada en la investigación de los aprendices a través de la ciudad de Córdoba.

Proyectos como ‘Córdoba en primavera’, ‘Paseos por Córdoba’, ‘El río se mueve’, ‘Medina Azahara’ o ‘La plaza del Potro y el Museo Julio Romero de Torres’ son algunas de las propuestas que se están desarrollando en las aulas participantes aplicando la metodología del Aprendizaje Basado en Proyectos. Todo el trabajo realizado será mostrado en una exposición y jornada de convivencia que tendrá lugar el próximo día 5 de mayo en el Patio Blanco de la Diputación de Córdoba.

La finalidad última del proyecto es que la ciudad de Córdoba se conciba como un espacio educativo en el que la infancia ha de adoptar un papel como agente activo de aprendizaje y promotor de iniciativas que faciliten la transformación y la mejora del bienestar de la ciudadanía. Coincidiendo con Tonucci, este proyecto desea hacer realidad el derecho de los niños y niñas recogido en la Convención sobre los Derechos del Niño de Naciones Unidas (1989) donde se indica «los Estados Partes garantizarán al niño que esté en condiciones de formarse un juicio propio el derecho de expresar su opinión libremente en todos los asuntos que afectan al niño, teniéndose debidamente en cuenta las opiniones del niño, en función de la edad y madurez del niño’