Javier Collado

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The Seattle Times - Aora
The Seattle Times – Añora

CBN. El periódico norteamericano del estado de Washington, The Seattle Times, fundado en 1891 dedica una noticia destacada al pueblo cordobés de Añora, por ser el municipio de España que más compra por habitante hace a través de Internet, y principalmente a Amazon.

El titular exacto es el siguiente:

«En España, es evidente que el comercio electrónico reina principalmente en Añora»

Destacamos algunos de los comentarios que The Seattle Times realiza sobre Añora:

(…) Añora, una aldea andaluza de 1.500 habitantes fundada en el siglo XIV, está mal comunicada y envejecida, como muchas otras pequeñas ciudades de España rural. Pero cuenta con una distinción interesante: una adicción desenfrenada al comercio electrónico (…)

Alrededor del 84 por ciento de los habitantes de la localidad compraron algún producto en Amazon en 2015, y la compañía envía unos 15 paquetes por semana al pueblo ubicado en el Valle de los Perdroches

«Los noriegos, como se conoce a los habitantes de Añora, hacen un 60 por ciento más de compras por internet que el promedio de ciudades de tamaño similar», según Amazon.

En Amazon encuentran  una explicación a este hecho en que la capital esté a «50 millas de distancia»

«Tienes que pasar una hora en el coche, e incluso ir a Córdoba y te arriesgas a no encontrar lo que estás buscando», según comentó un ingeniero informático de 40 años de Añora al que realizaron una entrevista telefónica.

Luego está el efecto boca a boca, que se amplifica en un pequeño pueblo.

«Si usted compra algo y funciona, al día siguiente todo el mundo lo sabe», comentó Reyes.

El propio Reyes es un ávido comprador en línea y miembro del servicio Premium de Amazon (el programa de lealtad conocido como Prime in the US), que ofrece privilegios de envío. Reyes y su esposa realizaron 65 pedidos a Amazon en los últimos tres meses, con compras que incluyen cervezas peruanas exóticas.

En todo el pueblo, el producto más vendido es un pequeño tubo de pegamento transparente que se vende por aproximadamente 8 dólares. El motivo: La Fiesta de la Cruz, una tradición local celebrada a finales de abril y principios de mayo, en la que los noriegos embellecen sus cruces con decoraciones muy cuidadas.

«Usan una cantidad bárbara de pegamento en esas cruces», dijo Reyes. «Tal vez algún día alguien comentó en el pueblo que había encontrado el pegamento más barato en Amazon,  se extendió la voz y luego todos hicieron lo mismo».

Otro producto popular es un termómetro de cocina digital, sobre el que un cocinero que realizaba un taller de cocina en Añora le dijo a los estudiantes que lo había encontrado en Amazon, dijo Reyes.

El fenómeno muestra uno de los aspectos más interesantes del comercio electrónico: cómo permite a personas de pueblos muy remotos el acceso a productos que sólo podría encontrar en cualquier bulevar parisino o centro comercial estadounidense.

«El comercio electrónico está acelerándose rápidamente en España y los clientes que viven en zonas rurales están alimentando definitivamente este crecimiento«, dijo François Nuyts, vicepresidente de Amazon en España e Italia.

Agregó en una declaración que, además de ir de compras, los residentes de estos pequeños pueblos también pueden usar la plataforma de Amazon para vender sus cosas en otros lugares del planeta.

Marisa, una noriega de 43 años, afirma que es la segunda compradora más activa de Amazon de Añora (el principal comprador, cuyo nombre es Rafa, no le gusta hablar en público, dijo María).

«Amazon debería darme un premio», ha afirmado María.

Comenzó a comprar por Internet hace unos años después de que su hijo, ahora de 17 años y aficionado a la informática, le mostró cómo se podía comprar de forma segura y le abrió una cuenta de tarjeta de crédito sólo para comprar por Internet.

Hasta ese momento ella era reticente a dar sus datos por Internet

No obstante, los habitantes de Añora, no están dispuestos a abandonar el comercio del pueblo, según afirma María en declaraciones a The Seattle Times.  Pero según ella «el pueblo sólo tiene una librería, una papelería, una farmacia, una tienda de regalos y algunos supermercados». Sin embargo, añadió, «Hay un montón de bares.»