Baloncesto.

Javier Collado

Dobuss

Baloncesto.
Baloncesto.

Redacción. El deporte profesional, en concreto el baloncesto español, está comenzando un proyecto en el que puesta por el deporte educativo. La Asociación de Clubes de Baloncesto (ACB) ha puesto en marcha un fantástico proyecto para fomentar que en el colegio se trabajen valores educativos que el deporte puede aportar a nuestros hijos.

Lo hacen de una forma muy cercana a los niños, con una imagen de comunicación muy juvenil y actual. Como es el caso de los protagonistas de la campaña, esta pandilla que aparece en la imagen superior, cada uno representando a un valor y recogido en su nombre.

Como refleja la propia web del programa, el proyecto va dirigido a alumnos de ESO a través de sus colegios, que deberán adherirse al mismo. En cada curso académico se trabajarán tres valores. En 1º de ESO se desarrollan la valentía, el trabajo en equipo y el respeto. Y en 2º de ESO, la formación, el juego limpio y la responsabilidad social.

Eso quiere decir que en cada trimestre se atiende a un valor, por lo que los centros educativos participantes en el programa deben dedicar una clase cada dos o tres semanas, si quieren realizar el programa en su totalidad. Aunque las sesiones son independientes entre sí. Si no se dispone del suficiente tiempo para completar las cuatro sesiones correspondientes a un valor, se pueden escoger aquéllas que más interesen a las escuelas.

En cada una de las clases se lleva a cabo una sesión. Las sesiones tienen una duración aproximada de 50 minutos y presentan como las historias animadas de La Pandilla de los Valores para conseguir la identificación de los alumnos, las actividades didácticas para vivenciar el valor que se pretende transmitir, materiales audiovisuales para ejemplificar el valor en un contexto real -como es el baloncesto-, recursos psicológicos para afrontar situaciones cotidianas en la vida de los alumnos y orientaciones metodológicas para ayudar al profesor en el desarrollo de las sesiones.

Y todo ello, con el objetivo de demostrar a los alumnos que reflexionar sobre los valores puede ser divertido y formativo a la vez. Cuando más falta hacen los valores, más nos puede ayudar el baloncesto a difundirlos. Y es que los valores, también se entrenan. Valores que por otro lado muchos niños tienen dificultad en adquirir con nuestro estilo de vida actual.