Javier Collado

Dobuss

Cruz Roja
Personal de la Cruz Roja atiende a una prostituta

A.F. Algo más de un centenar de personas se beneficiaron durante el pasado año del proyecto impulsado por Cruz Roja en la provincia de Córdoba para prestar atención sociosanitaria a la población que ejerce la prostitución.

Dicha iniciativa permitió durante 2016 que 68 personas en la capital, 23 entre Puente Genil y Lucena y 17 en Baena recibieran del voluntariado de la entidad tanto material preventivo e higiénico de diversa índole –preservativos, toallitas, gel lubricante…- como la información y el apoyo sociosanitario y humano que estas requirieron.

A través de este proyecto, que cuenta con financiación de las Consejerías de Salud y de Igualdad y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía, la institución humanitaria pretende paliar la exclusión y marginación social que sufren las mujeres (son mayoría, aunque también se da respuesta a las demandas de hombres y transexuales) que ejercen la prostitución, así como convertirse en un punto de referencia y respaldo emocional para ellas.

Asimismo, dada la falta de información que este colectivo tiene acerca de los recursos sociosanitarios a su alcance, Cruz Roja trata de servir de enlace entre lo que necesitan y lo que tanto esta entidad como otras organizaciones e instituciones públicas pueden ofrecerle.

En este sentido, hay que destacar que a lo largo del pasado año se realizaron un importante número de derivaciones a distintos servicios de carácter social, sanitario, laboral o jurídico de la ciudad.

Debido al importante número de personas que ejercen en pisos encubiertos, y al alto grado de aislamiento y de desconocimiento sobre sus derechos que estas suelen presentar, es en esos entornos donde la entidad concentra su labor.

Así, distintos inmuebles de Córdoba, Puente Genil y Lucena han sido visitados periódicamente por el personal de Cruz Roja, unas visitas en las que se intenta realizar una atención social integral.

No obstante, la institución humanitaria ofrece igualmente este servicio en sus dependencias en Córdoba y Puente Genil, así como también en los principales focos de prostitución callejera de la capital, a los que una noche a la semana se acercan voluntarios y voluntarias de la organización con algo de comida y bebida reparadora, material profiláctico y de higiene e información para la prevención de enfermedades de transmisión sexual, al tiempo que se les facilita el acceso al sistema sanitario.

De igual modo, la entidad presta también su apoyo a las meretrices de un club de la provincia.

En el ámbito de la salud y la prevención, Cruz Roja ofrece la posibilidad de hacerse test para el diagnóstico rápido del VIH, de los que durante 2016 se realizaron 17 pruebas.

Durante estos últimos doce meses, el personal de la organización atendió a personas de una veintena de países, aunque mayoritariamente de Rumanía, España, Colombia, Ecuador, Marruecos y Paraguay.

Por edades, la franja mayoritaria es la comprendida entre los 18 y los 34 años (51 casos), seguida de cerca por la comprendida entre los 35 y los 49 años (44 personas) y, ya en menor medida, la que va desde los 50 hasta los 64 años (13 casos).