Cabinas telefónicas.

Javier Collado

Supermercados Piedra

Dobuss

Cabinas telefónicas.
Cabinas telefónicas.

Redacción. El futuro de las cabinas telefónicas parece en juego en España después de que ningún operador se haya presentado al concurso para renovar este servicio y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) haya cuestionado su mantenimiento dentro del servicio universal de telecomunicaciones. Varios factores influyen en la posible desaparición de las populares cabinas, que comenzaron a funcionar en España en 1928, cuando se instaló el primer teléfono público en el Parque de El Retiro de Madrid.

El principal de esos factores en su decreciente uso y el coste cada vez mayor de mantenerlas, en parte por el vandalismo que sufren. Fuentes del sector dan por hecho que la operadora que preside José María Álvarez-Pallete tendrá que seguir prestando este servicio al menos un año más, mientras se decide si las cabinas se sacan del servicio universal de telecomunicaciones, como propone la CNMC y como ha ocurrido en países de nuestro entorno, como Francia.

Al no presentarse ningún operador al concurso, posiblemente se utilizará un procedimiento de designación directa para que la gestión de un servicio que aún es obligatorio prestar. Eso supondrá que hasta que el Gobierno decida lo contrario, las aproximadamente 18.000 cabinas que quedan en España tendrán que seguir operativas, añaden las fuentes.

Los teléfonos públicos forman parte del servicio universal de telecomunicaciones en España, con el que se garantiza que todos los ciudadanos tengan acceso a servicios de telecomunicaciones con independencia de su localización geográfica, con una calidad determinada y un precio asequible.
Esto implica llevar la red de telecomunicaciones a cualquier punto del país, incluidas las zonas no rentables, contar con cabinas telefónicas, guías de teléfonos y servicios adaptados para personas con discapacidad y, desde 2012, el acceso a la banda ancha.

El año en que hubo más teléfonos en la vía pública fue 1999, aproximadamente 55.000, aunque si se tienen en cuenta también los existentes en recintos privados como aeropuertos, hospitales, la cifra máxima rondaría los 100.000. Las ciudades españolas con más cabinas son Madrid (unos 1.000 teléfonos), Barcelona (unos 500) y Las Palmas de Gran Canarias (unos 400), según los datos del operador.

Pero además de reducirse su número, a razón de 5.000 anuales en los últimos años, su uso cada vez es menor debido, entre otras causas, a la extensión de la telefonía móvil como a la aparición de locutorios y tarjetas telefónicas. De acuerdo con un estudio de la CNMC, el 88 % de los españoles jamás ha utilizado una cabina.