Javier Collado

Supermercados Piedra

Dobuss

CBN. Desde hace algunos años la digitalización también ha entrado con fuerza en el sector financiero. Ahora es posible, gracias a Internet, gestionar las propias cuentas bancarias, hacer transferencias e, incluso, poder solicitar un crédito online y agilizar los trámites para su concesión.

Microcréditos
Microcréditos

En este sentido, en los últimos años han proliferado las compañías que están enfocadas al conocido público de crédito al consumo, o lo que entendemos coloquialmente por microcréditos, impulsado también por la crisis económica. Se trata de entidades que han sabido ver que las economías domésticas también necesitan este servicio para pequeñas cantidades, porque les ha surgido un imprevisto y deben afrontar ese gasto: averías de electrodomésticos o vehículos, tecnología o viajes y celebraciones son algunos de los motivos por los que se solicitan estos préstamos.

Los microcréditos han conseguido democratizar la accesibilidad al dinero, no sólo de los hogares, sino también de las pequeñas empresas, start-up y emprendedores. Según un estudio de una escuela de negocios presentado el pasado noviembre, el 50% de los encuestados manifestaba que, gracias a este mecanismo financiero, han logrado ampliar su negocio y, en algunos casos, además, gracias a las ampliaciones, han podido generar empleo a largo plazo.

Las cantidades que se pueden solicitar dependen de la organización financiera a la que se acuda, desde 50€ hasta 700€ o más. El único requisito es ser mayor de edad, en algunos casos, mayor de 21 años, disponer de cuenta bancaria y DNI válido.

Internet lo pone muy fácil, saltándose pasos administrativos que no generan valor, permitiendo automatizar el proceso y agilizando los tiempos de gestión. Así, el solicitante sólo deberá decidir cuánto dinero necesita y en cuánto tiempo puede devolver el préstamo. A partir de ahí, se calcula en tiempo real lo que le costará cada cuota.

Una vez de acuerdo con las condiciones económicas, basta cumplimentar el formulario online respondiendo a cada epígrafe tanto de datos personales como de situación laboral, en la que se incluye un apartado específico para ingresos netos y gastos mensuales, información que la entidad necesita tener para acompañarlo junto la ficha de cliente.

En muchos casos, una vez enviado el formulario, la cantidad solicitada llega a la cuenta bancaria indicada casi de forma inmediata y el nuevo cliente puede disfrutar de ella en tiempo real, con sólo introducir el código personal llegado por sms para confirmar sus datos y que la transacción se produzca de manera segura.

Este tema es esencial. Realizar la solicitud de crédito en sitios web que conocemos, con una entidad que les respalda y que genera confianza al usuario es imprescindible cuando se opera en un entorno web, ya que la ausencia de contacto físico puede dar lugar a confusiones o prácticas no éticas.

Como la tecnología avanza muy rápidamente, llegará un momento en el que, incluso, el paso de confirmación del código sea cosa del pasado y bastará con una interacción con la propia pantalla, pero para eso aún tendremos que esperar unos años, quizá no demasiados porque ya hay empresas que están trabajando en ello.