Javier Collado

Supermercados Piedra

Dobuss

CBN. Según el Estudio sobre Comercio Electrónico B2C 2015, realizado por el Observatorio Nacional de las Compra Online ComercioTelecomunicaciones y de la Sociedad de la Información (Ontsi), el comercio electrónico en España batió récords durante el pasado año. La compra-venta online llegó en 2015 a los 20.745 millones de euros, ni más ni menos que un 27,5% por encima de los 16.259 millones de euros registrados en 2014 mediante esta actividad.

Se estima que actualmente en España hay 20,4 millones de compradores online y se ha calculado que el gasto medio de cada internauta alcanzó en 2015 los 1.016 euros. Cifras que nos revelan bien a las claras el auge del comercio electrónico en nuestro país.

Sin embargo, es el comercio que llega a manos del consumidor final el más visible y el que acapara la mayoría de las estadísticas, sobre todo de cara a las fechas navideñas, pero no solemos plantearnos cómo se abastecen las tiendas, de dónde obtienen toda esa variedad de productos llamados a satisfacer al usuario definitivo.

El comercio entre empresas a través de los medios digitales todavía no cuenta con una amplia implantación global. Sin embargo, su evolución también va en aumento y se estima que para el año 2020 más del 25% de las transacciones comerciales entre empresas se realizará a través del medio online.

Se trata de un escenario comercial que tiene como principales protagonistas a los proveedores mayoristas y al comercio minorista. Para facilitar esta relación entre ambos agentes surgieron plataformas llamadas marketplaces, que concentran los catálogos de numerosos proveedores y la demanda de múltiples compradores profesionales. Un caso paradigmático en Europa lo encontramos en Zentrada, la red europea líder en ventas al por mayor dirigidas al comercio minorista.

Casos como el de entrada sirven de punto de encuentro entre mayoristas y minoristas, de forma que ambos operan en un entorno propicio. Por un lado, los primeros lanzan su oferta a su público objetivo natural, que se concentra en ese entorno; por otro, los segundos tienen acceso a una gran variedad de ofertas de diferentes compañías, no tienen que ir seleccionando las ofertas una por una, de web en web.

Una solución online de este tipo es fundamental para los comercios minoristas, que a menudo no saben dónde ni cómo encontrar proveedores de confianza y desechan Internet como medio para hacer sus compras. Por otro lado, un aspecto que genera muchas dudas a los minoristas es el tema de la seguridad en las transacciones online. Así, acaban por no atreverse y por aferrarse al modelo tradicional, dejando de lado la provechosa alternativa online que ofrecen plataformas como zentrada.

Sin embargo, estas plataformas suelen trabajar con proveedores mayoristas de plena confianza y cuentan con sistemas de protección y seguridad 100% para las compras que se realizan en sus marketplaces. Por lo que casos como la citada zentrada resultan una alternativa muy a tener en cuenta para los compradores minoristas.