Pinoxxio, de Ananda Dansa.

Javier Collado

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Pinoxxio, de Ananda Dansa.
Pinoxxio, de Ananda Dansa.

Redacción. Hoy, en el Teatro Góngora y en una única función a las 19.00, la compañía Ananda Dansa, Premio Nacional de Danza 2006, presenta Pinoxxio, una versión contemporánea y personal del inmortal cuento de Collodi, con la que ha conseguido siete premios Max.

Pinoxxio es un espectáculo de danza, teatro y música que trata de la compleja relación entre padres e hijos; de cómo las ansias del padre Gepetto por educar a su vástago son inversamente proporcionales a las ganas del hijo Pinoxxio de que lo deje en paz; de cómo la vida que todo joven busca es la que gana con sus propias batallas. Ananda Dansa extrapola la obra de Collodi al siglo XXI, convirtiendo el cuento clásico en un “Pinoxxio” con dos “xx”, que equivalen a los cromosomas femeninos, para indicar que, en esta ocasión, el mítico muñeco de madera será interpretado por una mujer. El espectáculo, es para público familiar y el precio de las entradas es de 14 y 15 euros, o de 12 euros para niños de hasta 12 años.

Pinoxxio es una creación de Roságeles Valls y Édison Valls, que también dirigen su puesta en escena. En el papel de Pinoxxio, Ana Luján, primera bailarina del Rambert Ballet y artista invitada de Phoenix Dance. Y en el de Gepetto, Toni Aparisi, premio Max al mejor intérprete masculino de danza. Junto a ellos, cinco bailarines-intérpretes más: Paloma Calderón, Esther Garijo, Miguel Machado, Cristina Maestre y Sara Canet. La música es original de Pep Llopis y la interpreta en vivo el Ensemble Orquesta Sinfónica Verum, bajo la dirección de José Luis Bueno Cardeñosa. Las coreografías, que dirige Rosángeles Valls, son creación de Toni Aparisi y el resto del elenco de bailarines-interpretes; la iluminación, de Emilia Lavarías, y el vestuario, de Pascual Peris.

Versionar esos textos mágicos que abren la puerta al difícil y cada vez menos visitado territorio de la imaginación –Alicia, Peter Pan, El mago de Oz–, textos que ya están en la memoria colectiva de quienes son niños hoy y de quienes fueron niños ayer, ha sido una de las líneas de actuación de Ananda Dansa. Visitarlos permite a la compañía sugerir otras posibles lecturas a los espectadores; lecturas que sin contradecir lo más conocido del cuento, amplíen y profundicen su visión. Volver a escribirlos para la danza- teatro con el cuerpo, con el gesto, con la música, ese es el reto.

Pero no es el único. Ananda Dansa intenta que sus versiones sean estéticamente útiles, que no se limiten a mostrar sino que subrayen aquellos aspectos de la historia más cercanos al espectador actual. Que diviertan, sí, pero que también hagan buscar esa semilla de reflexión que se mantiene oculta en el corazón de las mejores historias. Las que emocionaron a los padres de ayer,y que volverán a emocionarlos hoy, cuando renueven con sus hijos ese pacto de amor que nos permite seguir recorriendo juntos el difícil y apasionante viaje que es la vida.