Javier Collado

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Carolina Marín celebra su victoria ante las cámaras de TV
Carolina Marín celebra su victoria ante las cámaras de TV

HBN.- Otra puerta de la Historia ha sido derribada por Carolina Marín que, de un plumazo, ha amarrado la primera medalla olímpica para el bádminton español y la primera medalla para el deporte de Huelva.

Esto es posible tras derrotar en la semifinal a la china, y actual campeona olímpica Li Xuerui, en dos sets (21-14 y 21-16), en un partido dominado casi por completo por la onubense que, al final, se vio favorecida por la lesión de la asiática cuando el marcador en la segunda manga era de 18-16 para la de Huelva.

En la final de este viernes, la onubense se verá las caras con la india P. V. Sindhu, que derrotó en la otra semifinal a la japonesa Nozomi Okuhara en dos sets: 21-19 y 21-10:

“Sólo me conformo con el oro”. Ambiciosas palabras de Carolina Marín, antes y durante los Juegos Olímpicos. Basta ver cómo está jugando en Río de Janeiro para aceptar que por supuesto no va de farol, sino que habla muy en serio. Comprobado en la fase previa, lo confirmó en los cuartos de final ante la coreana Sung Ji Hyun, y lo ha vuelto a hacer ante Li Xuerui.

El primer set del partido que dio el triunfo a la de Huelva fue para enmarcar. Sólida, segura, sin errores -sólo uno en un saque-, firme en defensa y demoledora en los ataques, Carolina no dio cuartel a la china que poco o nada pudo hacer para parar el vendaval de la onubense. Sólo la indudable calidad de Li evitó que el marcador se dilatara pronto en favor de Carolina, que llegó al intervalo con una renta sólida de 11-7.

Carolina Marín 2
Marín no dio cuartel a Li Xuerui y venció en dos sets. / Foto: @COE_es.

Aunque en la continuación, la china alimentó la esperanza de reaccionar (parcial de 0-4 para colocar el marcador en 13-11), Carolina no estaba por la labor de dejar el trabajo a medias. Volvió a coger las riendas del juego, aplicándose en cada punto, defendiendo como ella sabe hacerlo y atacando sin piedad cuando la ocasión lo requería. El resultado fue otro 4-0 de parcial para situarse con un 17-11 ya inabordable para la china. Carolina no cedió un ápice y se apuntó la manga por 21-14.

Diferente fue el segundo set. Lógico. Carolina Marín ha llegado a Río en un gran momento de forma, pero sus rivales también juegan, y Li Xuerui por supuesto que también. Comenzó mejor la china, que cambió un poco su juego mostrándose más agresiva, eso le dio una primera renta de 1-3, que pronto fue nivelada y superada por la onubense para colocar con un 5-3. Pero el partido entró en una fase de equilibrio que tuvo reflejo en el marcador, desde ese momento muy apretado, pero siempre con ventajas de la china que disfrutó de un 6-9 a poco de irse al intervalo, al que se llegó con 9-11.

Carolina estuvo mejor a la vuelta, y con un parcial de 6-3 se puso por delante en el electrónico, dejando la sensación que el partido iba a ser suyo. Una nueva renta de dos puntos en favor de la onubense (17-15 y 18-16) confirmaron las sensaciones que emanaba desde la pista central del Ríocentro, confirmadas para bien de la de Huelva en ese instante, ya que Li en su defensa del que fue 18-16 hizo un mal gesto con su maltrecha rodilla y se lesionó. Aunque los médicos y fisios trataron de recuperarla, la suerte estaba echada, y la asiática lo único que pudo fue andar en los últimos puntos, y dar fe desde la pista del triunfo de Carolina por 21-16.

Ahora la onubense se enfrentará a la india P. V. Sindhu. Y a Carolina se le puede aplicar lo que el diario Marca tituló en su día cuando Rafael Nadal, el gran ídolo de la onubense, iba a disputar la final en Pekín: “Oro parece, plata ya es”.