Javier Collado

Supermercados Piedra

Dobuss

Rafa Nadal 1
Rafa Nadal celebra el oro olímpico con Marc López

Redacción.- Si hay algún deportista ganador en estos Juegos Olímpicos, además de conseguir el oro olímpico para España en dobles, ese es Rafa Nadal.

Nadal encarna todos los valores que tanto echamos en falta en nuestra sociedad en el ámbito personal, colectivo y competitivo.

A pesar de estar en dique seco, sin entrenar y sin jugar dos meses durante esta temporada, debido a una lesión de muñeca tan determinante en el golpeo a la bola de un tenista, no dudó en asumir el reto de participar en tres competiciones representando a su  país. Cierto es que tuvo que renunciar a avanzar en el cuadro de mixtos con una Garbiñe Muguruza que acababa de ser eliminada por la posterior campeona olímpica, pero el grado de exigencia de los partidos que a diario y por partida doble iba acumulando le arrastraban a un más que probable abandono en todas las competiciones.

Destaca especialmente de Nadal su humildad, sin engreimiento, sin comportarse como muchos ídolos de masas que en una amplia mayoría salen por puertas traseras o presumen de su superioridad aun disimuladamente. Nadal refleja el triunfo del sacrificio y el esfuerzo para el logro de cualquier meta, como si lo primero fuera parte del triunfo, hasta hacerlo natural y parte del camino a recorrer para conseguirlo.

Rafa Nadal 2
Rafa Nadal, orgulloso como abanderado de España

Es un referente para todos los deportistas españoles como reflejó orgulloso en su condición de abanderado de la delegación española, y se siente más equipo que individuo cuando la ocasión lo requiere. Y en tiempos de tanto debate acerca de la identidad de España como nación, predica con el ejemplo, y presume de españolismo como integrador de cualquier otro sentimiento nacionalista regional, como demostró molesto que fuera otra bandera la que robara protagonismo en la entrega de medallas con su compañero barcelonés Marc López.

«Al final cuando oyes el himno español es un momento espectacular. En todos los eventos importantes cuanto terminas oyendo el himno es la emoción más fuerte. Tener esta medalla para España tiene un significado especial. Queremos dedicar esta victoria a Bautista y su padre», comentaba Rafa Nadal tras recibir la medalla.

Por último, y en el apartado competitivo ayer una vez más ante el japonés Nishikori remontó un segundo set de un partido que parecía imposible por la dinámica que llevaba el partido y por la solvencia que el nipón ayer mostraba en cada golpeo, mucho más preciso y con más puntos ganadores que Rafa Nadal.

A pesar de ello, y con la gran fortaleza mental que siempre le ha caracterizado desde sus inicios, logró llegar al tie break y ganar el segundo set por 7-6, para después de ese esfuerzo sobrehumano físico y psíquico caer en el tercer y definitivo set cuando ya sus reservas habían quedado mermadas.

En la misma línea que el día anterior en un partido tan exigente como el disputado contra Juan Martín del Potro, y que tuvo un desarrollo parecido al de semifinales con Nishikori.

Las palabras de Rafa Nadal a la conclusión del partido con el japonés son el mejor exponente de su personalidad:«Estaba al límite de mis fuerzas. Me da rabia». «No puedo pegar bien aún el revés y me molesta en el drive, pero estoy muy contento. No podía imaginarme que iba a conseguir tanto ».

Grande Rafa. Por siempre estaremos agradecidos de sentirte tan cerca y tan fuerte.