Javier Collado

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Nadal y Marc López se funden en un abrazo al concluir el partido
Nadal y Marc López se funden en un abrazo al concluir el partido. AFP

Redacción.- Si hay algún deportista que refleje el espíritu competitivo y de superación constante con el que pequeños y mayores les guste identificarse en el deporte de alta competición ese es Rafa Nadal, que ayer escribió una nueva página en su historia de títulos para él y para España consiguiendo el oro olímpico en dobles masculino de tenis.

A pesar de llevar casi dos meses en el dique seco por una lesión que le ha provocado intermitencias esta temporada de transición hacia un nivel más próximo al que le llevó a dominar el tenis mundial, ayer sacó todo el repertorio de virtudes que atesora en el aspecto psicológico y combativo para llevar en volandas a España hasta su tercera medalla de oro.

Y para escribir esta página se necesitaba un compañero, un segundo hombre como Marc López que ayer brilló con luz propia para que ambos lograran sumar y multiplicar las citadas virtudes individuales, y lograron fundirse en un equipo ganador que no dieron tregua a sus rivales rumanos de principio a fin, que en absoluto eran fáciles y que habían llegado a la final olímpica con méritos propios y derrotando a todos los rivales con los que se cruzaron en el cuadro.

Mergea y Tecau son poseedores  de varios títulos de  grand  y las casas de apuestas les daban como favoritos a conquistar el oro.

Rafa Nadal y Marc López 2
Orgullosos de la victoria

A pesar de ello, Nadal y López sólo tuvieron que superar la pérdida del segundo set, en la los rumanos  consiguieron coger una ventaja de juegos que no pudo ser igualada por los españoles.

El resultado final del partido fue 6-2, 3-6 y 6-4.

Bonito final para España que suma otra medalla de oro y aún tendrá Rafa Nadal la oportunidad de conseguir otro metal en individual.