Ginecología.

Javier Collado

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Ginecología.
Ginecología.
Redacción. Más de 8.000 mujeres se han sometido a lo largo del primer semestre de este año a la realización de una citología en los centros de atención primaria del Distrito Córdoba y Guadalquivir habiéndose alcanzando la cifra de 17.952 en el pasado 2015. Esta prueba se emplea para la detección precoz del cáncer de cuello de útero, una patología en la que un diagnóstico temprano es vital para mejorar el pronóstico y la calidad de vida de las mujeres afectadas.

La citología se enmarca en el contexto del proceso asistencial de cáncer de cérvix de la Consejería de Salud y que supone la toma de una muestra del cuello del útero sin precisar de ningún tipo de anestesia ni preparación previa de las mujeres, salvo evitar los periodos menstruales. Posteriormente esta muestra se analiza para detectar la presencia de células anormales que puedan ser indicativas de inicio de una lesión cancerosa.

Asimismo, con el objetivo de reforzar esta medida preventiva, se realiza la vacunación frente al virus del papiloma humano destinada, igualmente, a disminuir el número de mujeres afectadas por cáncer de cérvix. La gestión de la cita también se realiza en atención primaria, donde además, cada mujer, conoce el resultado de la prueba a través de su médico de familia, quien se encarga de recordar a cada paciente la fecha en la que deberá de repetirse la citología.

En mujeres sin factores de riesgo, se realiza una citología inicial que se repite entre uno y dos años; si en ambas pruebas el resultado es normal, se continúa con una citología cada tres años hasta que la mujer cumple los 65 años, momento en que podrá interrumpirse tras dos citologías con resultado normal. En los casos de mujeres con mayor índice de riesgo por tener una lesión maligna inicial o estar in-fectadas por el virus del papiloma humano, la frecuencia de la prueba es anual.

El progresivo aumento de actividades preventivas dentro del marco de atención primaria, las evidencias de sus beneficios en el diagnóstico precoz del cáncer de cuello de útero, la facilidad de realización y el escaso riesgo han hecho que se hayan ido incrementan-do de forma importante el numero de citologías realizadas por los médicos de familia.

El cáncer de cuello uterino se desarrolla en el cérvix o cuello del útero y sucede cuando las células de esta zona empiezan a crecer de manera descontrolada. El proceso por el que las células anormales de las fases precancerosas progresan a cáncer de cérvix puede llevar muchos años sin signos ni síntomas evidentes, por lo que un cribado mediante citología es actualmente el arma más eficaz para detectar-las.

El diagnóstico precoz del cáncer de cérvix va dirigido al con-junto de mujeres con edades comprendida entre los 15 y los 65 años. Es un procedimiento sencillo, indoloro y enmarcado dentro de los controles habituales dirigidos a la mujer y encaminada al diagnósti-co precoz del cáncer de cuello uterino mediante la identificación de lesiones premalignas o malignas en estadios iniciales, lo que facilita un abordaje terapéutico precoz y un tratamiento menos agresivo, re-dundando en una mayor tasa de supervivencia y mejor calidad de vida.