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Marta Pérez Lindo.-  El bondage es una práctica erótica que forma parte del mundo BDSM. El BDSM recoge las prácticas y fantasías eróticas de Bondage, Dominación, Sumisión y Sadismo, y Masoquismo. En este artículo nos centraremos en hablar sobre el Bondage.

El bondage es la práctica que se relaciona con restringir a una persona con fines eróticos

Esta práctica consiste en un encuentro erótico donde se utilizan las ataduras inmovilizadoras como fuente de placer. Consiste en atar a la persona de manera total o parcial, a través de cuerdas, esposas, lazos, corbatas, cintas o cualquier otro objeto que restrinja a la persona, teniendo el conocimiento necesario de cómo hacerlo. Hablamos de un juego erótico de dominación-sumisión, donde se pueden utilizar vestimentas eróticas, o bien estar semidesnudos o desnudos.

No podemos confundir bondage con sadomasoquismo. En el bondage no se utiliza el dolor como fuente de placer. Sin embargo, en el sadomasoquismo se busca el placer a través del dolor. El sadismo y el masoquismo (sadomasoquismo), consiste en que una persona obtiene placer al ser dominado o maltratado durante el acto sexual y la otra persona experimenta placer al dominar.

¿Cómo practicar el bondage?

Se trata de proporcionar placer para ambos, entregándose sin reservas y experimentar las fantasías sexuales de cada uno.

Para realizar bondage debe haber consenso entre la pareja, además de tener confianza y respeto mutuo, para disfrutarlo siendo conscientes hasta qué punto podemos hacer sentir placer a la pareja sin causar dolor.

Bondage 2
Bondage

Durante el bondage no tiene porqué producirse actos sexuales, como coito, sexo oral u otras prácticas, sino que va más allá, en la excitación del bondage intervienen también sensaciones físicas, como el placer que se experimenta cuando la otra persona te está atando, la presión de la cuerda, el roce con ciertas zonas erógenas o incluso la abrasión producida por la cuerda al desplazarse sobre la piel.

Con esta práctica, se busca el placer en la liberación mental por la cesión de la responsabilidad y el ejercicio de la vulnerabilidad, es decir, es el hecho de ceder el control y el poder a alguien más, el deshacerse de las responsabilidades, y entregar por completo esta capacidad a alguien. Esta sensación de tranquilidad y confianza depositada en la otra persona para que inmovilice su cuerpo hace que se sienta una inhibición del control que se suma al deseo de ser dominado.

La segregación de hormonas como la adrenalina, generada por la sensación de peligro simbólico, o de la oxitocina, provocan las sensaciones de excitación, tranquilidad y el placer.

A tener en cuenta para realizar bondage

Como se puede imaginar, inmovilizar a una persona conlleva sus riesgos, por eso es necesario informarse de todas las precauciones que deben tenerse a la hora de practicar bondage. Porque debemos preocuparnos de la seguridad y la integridad a nivel físico y emocional.

Se realizan talleres de bondage, donde poder aprender las técnicas necesarias para realizar las ataduras. Estos talleres suelen realizarse por niveles, partiendo de un nivel básico. Normalmente se hacen en clubes privados y necesitan inscripción previa.

También encontramos tiendas, como sexshops, donde poder comprar los materiales necesarios para realizar la inmovilidad.

Descubrir una nueva experiencia, como es el bondage, puede aportarnos un grado más alto de placer erótico.

«El mejor placer de la vida es hacer lo que la gente te dice que no puedes hacer». Walter Bagehot