Javier Collado

Dobuss

Marta Pérez Lindo.- Las drogas, en general, nos afectan de manera distinta. Aunque algunas nos influyen en la percepción de ver nuestro alrededor, otras actúan en nuestro cerebro de manera intensa, haciendo que nuestras relaciones sexuales puedan ser impredecibles: podemos pasar de experimentar un éxtasis total a tomar decisiones arriesgadas que podrán afectar a nuestra salud y al bienestar de la pareja.

Alcohol y Sexo
Alcohol y Sexo no es la mejor combinación

La sociedad nos ha llevado a pensar que el sexo y las drogas son una combinación perfecta. Sin embargo, esta mezcla puede dar en muchas ocasiones malos resultados.
Una copa de vino o una cerveza nos ayudan a relajarnos un poco y sentirnos más sexys, pero beber en exceso puede estar bloqueando nuestra capacidad de disfrutar de las relaciones sexuales plenas.
El alcohol es la droga más aceptada y normalizada en nuestra sociedad. España ocupa el vigésimo octavo lugar del mundo donde más alcohol se consume, siendo la cerveza la bebida alcohólica más consumida.Normalmente, el alcohol, a parte de otras, se usa para iniciar o potenciar las relaciones sexuales. Según algunos estudios, el alcohol puede estar involucrado en la mitad de todos los encuentros sexuales de los Estados Unidos. Quizás una causa de por qué utilizamos el alcohol en nuestras relaciones sexuales sea bloquear la vergüenza a comunicarnos y relacionarnos. Pero cuando este consumo incrementa es cuando aparecen los problemas.

Los efectos de un consumo de alcohol frecuente:
El efecto del alcohol en los hombres. El alcohol inhibe el funcionamiento del sistema nervioso autónomo, que es el responsable de que se produzca la erección. Dado que las prácticas más comunes, cuando en la relación hay al menos un hombre, requieren erección, el alcohol puede afectar negativamente. También afecta a la eyaculación retardada, para muchos esto suele ser visto de manera positiva, consecuencia de creencias como “cuanto más dures, mejor”, pero la única explicación de esta eyaculación retardada es por la disminución sensorial, por tanto, el disfrute de la relación decae.

El alcohol es la droga que parece perjudicar más en las disfunciones eréctiles, incluso en antiguos consumidores de alcohol que llevan un periodo de tiempo en abstinencia.

El efecto del alcohol en las mujeres. Las mujeres suelen experimentar una perdida sensorial en todo su cuerpo, pero en especial en sus genitales. Esta insensibilidad complica directamente alcanzar al orgasmo. Sin embargo, en algunas ocasiones, las expectativas creadas aumentan su libido, debido a su desinhibición, aunque la realidad es que la respuesta fisiológica y hormonal se ve muy afectada.

Otro de los efectos que aparecen en ambos es la deshidratación. Y es que para la excitación necesitamos una cantidad de sangre suficiente para garantizar tanto la erección del hombre, como la lubricación de la mujer.

A medida que aumenta el consumo de alcohol se empeoran estas consecuencias.

Quizás, consumir alcohol no sea la mejor forma para disfrutar de una buena relación sexual.