Santiago Auserón.

Javier Collado

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Santiago Auserón.
Santiago Auserón.
Redacción. Santiago Auserón, uno de los creadores más sólidos y significativos del pop-rock en castellano de nuestra época, llega al Festival de la Guitarra de Córdoba con su último proyecto, Vagamundo, un espectáculo en el que el músico zaragozano interpreta una selección de sus canciones arropadas por el sonido sinfónico de la Orquesta de Córdoba y la guitarra solista de Joan Vinyals. La dirección musical corre a cargo de Ricardo Casero. El Gran Teatro será escenario de este concierto que, para Auserón, supone “el privilegio de asistir a una versión de mi propio trabajo sostenida por la sonoridad de la orquesta clásica”.

El espectáculo es, también un recorrido por la biografía musical de este particular artista, doctorado cum laude en Filosofía el pasado año. En su opinión, a la gente de su generación le ha tocado renovar una circulación internacional de ritmos y melodías en la que la península había participado activamente siglos atrás integrando influencias lejanas, especialmente la mezcla de tradiciones europeas y africanas provenientes del Nuevo Mundo. “Explorando primero con Radio Futura el horizonte de la canción urbana, recuperando luego con Juan Perro sones americanos, africanos e íberos que parecen querer hablar una misma lengua, el compromiso vital con el verso cantado se ha convertido en viaje fascinante a lo largo de diversas fronteras. Tal es el significado que para mí tiene el titulo de este concierto: Vagamundo”, explica el cantante y compositor.

Auserón, quien fuera líder en los 80 de la señera Radio Futura, reconocida como la mejor banda de rock española, y reinventado después, en 1993, como Juan Perro en un camino musical que combina las tradiciones musicales afroamericanas, afrocaribeñas e hispanas, confiesa que no ha sido educado en la música clásica, “sino en la herencia negra, pero con la edad uno va entendiendo y ahora la clásica es otro veneno más”. Tras constatar la multiplicación de orquestas y de auditorios que, sin embargo, no atraen al público suficiente con el repertorio clásico, el artista considera que “el circuito clásico busca a ciertos artistas populares para reinterpretarlos desde la sonoridad de la orquesta; yo me presto, y procuro que lo más selecto de mi repertorio pueda sostenerse con dignidad. Es un reto que aprovecho para relanzar la apuesta creativa”. Y añade que no quiere que sus temas suenen a estándar, “me gustaría darles un toque contemporáneo”, afirma.

La selección de canciones la han realizado Ricardo Casero -del que Auserón alaba su eficiente dirección, así como la elegancia de los arreglos de Amparo Edo-, y él mismo. Algunas de las piezas las ha elegido por su complejidad, otras por su sencillez y no faltarán las que han ganado “estabilidad” con el paso del tiempo. El programa lo componen una quincena de temas: Río Negro, Pies en el barro, La misteriosa, No más lágrimas, Obstinado en mi error, Annabel Lee, Fonda de Dolores, La negra flor, La mala fama o El desterrado, entre otros.