Paco Montalvo en su actuación de anoche.

Javier Collado

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Paco Montalvo en su actuación de anoche.
Paco Montalvo en su actuación de anoche.
Cristina Abad Cabal. A las 00:30, ya comenzado el día 18 junio, se daba inicio en la Plaza de las Tendillas a la Noche Blanca del Flamenco. El encargado de iniciar esta fiesta tan importante en nuestra ciudad, que cumple su novena edición, fue Paco Montalvo que estuvo acompañado Jesús Gómez a la guitarra, Miguel Santiago en percusión, Alberto Romero y Daniel Morales Mawe a las palmas, Paco Record Hijo al bajo y Marta Guillén al baile.

Este fue uno de los espectáculos que despertaba más expectación en el público. Esto se vio reflejado en la afluencia de personas, tanto cordobeses como turistas, que se congregaron en la Plaza de las Tendillas, llegando a alcanzar la cifra de 5.000 espectadores.

El artista cordobés quiso rendir un homenaje a su tierra, y ser profeta en ella. Lo consiguió con creces y emocionó a los allí presentes interpretando el Vito Cordobés y recordando en otros sones al maestro Paco de Lucía.

Los barrios periféricos también tuvieron su dosis de flamenco que no dejó indiferente a nadie. En Miralbaida, la Peña El Almíbar realizó el espectáculo Nazareno y Olivares, donde homenajeó la vida de Antonio Fernández Díaz Fosforito. La Peña Flamenca Fosforito también actuó en los jardines de la calle Isla Mallorca con su espectáculo Córdoba en la estética honda de García Lorca. En la Asomadilla, la Peña Flamenca de Córdoba revivió el flamenco de los años 60 y 70. Cerro Muriano acogió una dramatización de la vida del cantaor Cayetano Murial. Por último, en Villarubia, el cante, el baile y la guitarra se hicieron uno.