Javier Collado

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Marta Pérez Lindo.- El cerebro juega un papel fundamental en el erotismo pero, con imaginación o sin ella, las zonas erógenas son capaces de ejercer por sí solas como estimulantes sexuales.

Quizás aún no sabemos todos los puntos corporales con los que podemos experimentar altos niveles de excitación. Y es que, normalmente, desperdiciamos la gran capacidad sensorial de nuestra piel que tenemos los seres humanos.

Las zonas erógenas son partes del cuerpo con mayor sensibilidad, debido a la gran cantidad de terminaciones nerviosas que tienen.

Dar placer es en sí un placer

Zonas Erógenas
Zonas Erógenas

Cuanto más disfrutes lo que haces con tu pareja, mayor será la satisfacción de ambos. Por esto, conocer cuáles son las zonas erógenas más comunes nos ayudará a descubrir partes de nuestro cuerpo con los que experimentar sensaciones muy satisfactorias. A veces nos centramos en las zonas de los testículos y del pene de los hombres, y en los pechos y genitales de las mujeres, las zonas erógenas van mucho más allá, desde los hombros hasta el interior de los muslos y caderas.

¿Son distintas las zonas erógenas de hombres y mujeres?

Aunque parezca que hombres y mujeres podemos tener diferentes zonas reactivas a la estimulación, lo cierto es que según la investigación “informes de toque íntimo”, publicada en la revista internacional de neurociencia Cortez, hay una notable correlación entre hombres y mujeres en la gran mayoría de zonas erógenas. La diferencia está en el distinto grado de intensidad que hay que ejercer sobre ellas.

Según este estudio, el top ten de zonas erógenas de mujeres son (clasificadas de mayor grado de sensualidad a menos): clítoris, vagina, labios, cuello, pecho, pezones, parte interna de los muslos, nuca, orejas y glúteo.

La lista de zonas erógenas que votaron cómo más excitantes los hombres fueron: pene, labios, testículos, parte interna de los muslos, cuello, pezones, perineo, nuca y orejas.

La importancia del tacto…

Las zonas eróticas no solo son estimuladas con un tipo de contacto, el nivel de excitación varía según la forma con la que se estimule esa parte del cuerpo.

Hay partes del cuerpo que si se sobreestimulan pueden resultar dolorosas, por esto, la comunicación es esencial para conocer nuestros puntos más excitantes.

Según un estudio publicado en el Journal of Sexual Medecine, tanto el clítoris como los pezones resultaron ser las zonas más erógenas en cuando a la estimulación con presión y vibración. Sin embargo, en la estimulación mediante luz las zonas con mayor capacidad de ser estimuladas eran el cuello, el antebrazo y la vagina.

¿Nos olvidamos de alguna parte del cuerpo?

Zonas Erógenas 2
Zonas Erógenas

El anterior estudio desmintió el supuesto potencial erógeno de los pies, pues un tercio de los participantes los valoraron como irrelevantes. Puede que sea una de las zonas de nuestro cuerpo menos exploradas en la intimidad, generando cierto rechazo.

Aunque, según Valiere Ann Worwood, autora de “Scents and Scentuality”, los pies son unas de las zonas femeninas más importantes para excitar. Y es que, al presionar algunos de los puntos eróticos de la planta del pie, aparecen sensaciones en los genitales de la mujer.

No todos sentimos igual placer con las mismas zonas

Cada persona será más o menos sensible a cada zona de su cuerpo, aunque, generalmente, coincidamos en algunas.

Pero aunque algunos estudios afirmen que las mujeres somos más reactivas que los hombres a las zonas erógenas, tenemos que tener presente que hay mujeres que no se excitan con estas zonas y prefieran otras, y también debemos saber que habrá hombres que pueden ser más sensibles a las zonas erógenas que las mujeres.  Depende de la persona aunque el sexo influya.

Independientemente del resultado de estas investigaciones, la mejor manera de descubrir las zonas erógenas es investigar, pudiendo ser una buena forma hacerlo a través de caricias o masajes.
«Raramente se encuentra el placer donde se busca»

Samuel Johnson