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Marta Pérez Lindo.- ¿Has oído hablar alguna vez del sexo tántrico?

El sexo tántrico consiste en ver el sexo como un camino y no como una finalidad.

El tantra nació hace más de cinco mil años en oriente. Es la capacidad de sentir placer a través del amor al cuerpo, la mente y el espíritu y ha llegado a Occidente gracias a movimientos, como el hippie de los años 60 en Estados Unidos.

Esta vertiente del sexo consiste en disfrutar del placer en toda su esencia, descentralizándose de la importancia de las zonas genitales y dando mayor valor a la totalidad corporal.

Según algunos expertos, ayuda a crear un vínculo de unión entre la pareja, llegando a ser posible hacer el amor con la misma persona durante toda nuestra vida sin perder la atracción.

Sexo Tántrico

Practicar sexo tántrico ayuda a romper con la monotonía…

Supone ver las relaciones como algo más que una penetración o una eyaculación. El coito no tiene un papel esencial durante estas prácticas, muchas veces ni se practica.

Con esta práctica podemos romper con la rutina caracterizándose por ser encuentros largos y relajados. Por esto, hoy en día, las personas entre 35 y 55 años, que tienen una relación estable, son los mayores demandantes de talleres sobre sexo tántrico.

Según Diego Jimenez, “Sex-coach” y director de Escuela Tántrica en Madrid, los motivos por los que vienen las parejas a los talleres son: porque han perdido la chispa en su relación, porque quieren volver a reavivar la pasión, y buscar un poco de morbo o nuevas experiencias en sus relaciones.

Es una práctica que favorece a la multiorgasmia masculina.

Los tantristas piensan que la eyaculación es una pérdida de energía no necesaria, que es suficiente con hacerla una vez al mes. Esto no supone una disminución del placer, al no guardar relación eyaculación-orgasmo. Se pueden experimentar múltiples orgasmos sin que la eyaculación este presente, con un adecuado control de la eyaculación.

Para la mujer esta práctica supone un aumento de placer, pues la mujer vive su sexualidad de manera globalizada y no genitalizada. Esto quiere decir que, la satisfacción no depende tanto de una estimulación basada solo en zonas genitales, sino en sentir la erótica por todo el cuerpo. Algo de lo que, a veces, olvidamos disfrutar.

Esta práctica suele compararse con el SLOW SEX

El Slow sex, como su nombre indica, es el sexo practicado con calma.

Al igual que el sexo tántrico trata de intentar alargar el tiempo máximo el placer durante la relación. Se concentra en la sensación orgásmica y no en el orgasmo en sí. Para retardar el orgasmo se juega con la estimulación de nuestras zonas erógenas, de manera lenta, disfrutando de cada instante, llegando al éxtasis físico y mental. En el Slow sex si aparece la eyaculación, aunque se pretende retardar lo máximo posible.

¿Cómo practicar sexo tántrico?

Debemos saber que este tipo de relaciones no son espontaneas, sino que necesitan una preparación.

Para empezar, es fundamental crear un buen clima. Encender velas, utilizar aromas como inciensos, poner de fondo música relajante y poca luz, nos harán centrarnos en el momento.

El control de la respiración es muy importante, comenzando despacio e ir acelerando los dos al mismo ritmo conforme va aumentando el placer, sintiendo a través del acercamiento y el tacto como el pulso de la otra persona aumenta

Para practicar sexo tántrico hay que conocer las zonas erógenas, con las que podemos activarnos sexualmente. Aprender a estimularlas desbloqueara nuestra coerción sensitiva. Como pueden ser las situadas a los lados del cuello, en las axilas y ambos lados del tórax, de las cuales hablaremos en el siguiente artículo.

Olvidar el tiempo, relajarte y mirar profundamente a la otra persona aumentará nuestra sensibilidad.

Cambiar de ritmos para prolongar el placer. Cuando lleguemos a un momento máximo de excitación,  disminuir la excitación, bajando el ritmo, y así poder alargar el tiempo de placer.

La comunicación es esencial. Hacer paradas durante la estimulación, hablar sobre las fantasías sexuales de cada uno/a y estimularse a través del lenguaje.

Jugar con los sentidos. Añadir aceites, alimentos, aromas que aumenten nuestro placer.

La media para tener una relación satisfactoria es de siete minutos

Aunque el sexo tántrico y el Slow sex tengan como uno de sus objetivos sentir placer durante un largo tiempo, según el Journal Of Sexual Medicine asegura que 7 minutos son suficientes para tener una relación satisfactoria. Sin embargo, las relaciones, a las que se refiere el Journal Of Sexual Medicine, son las que comúnmente tenemos establecidas, que suelen estar influidas por la finalidad orgásmica y la eyaculación masculina. El sexo tantra no es solo el hecho tener una relación sexual de larga duración, sino una forma de tener encuentros sexuales centrados en el placer de sentir y disfrutar del camino, sin expectativas o metas y, por tanto, sin insatisfacciones.

“la vida es como el sexo, si quieres un final feliz no tengas prisa en conseguirlo”

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