Javier Collado

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Marta Pérez Lindo.- La infidelidad es un tema muy delicado para las parejas. Solo una de cada tres relaciones sobrevive a la infidelidad.

¿Qué es la infidelidad?

El concepto de fidelidad varía según la cultura donde nos encontremos, y por supuesto, la época. En nuestra sociedad la infidelidad está muy penada moralmente.

La infidelidad aparece con la creación de sociedades monógamas, donde las relaciones afectivo-sexuales están basadas en la exclusividad sexual o amorosa a una sola persona. Este modelo monógamo requiere unas normas fijas e iguales para todos.

Dentro de este modelo muchas personas les resulta difícil la tarea de asumir estas normas y recurren a la infidelidad resolviendo la insatisfacción que conlleva el vivir dentro del marco de esta exclusividad sexual-amorosa, pero esta no es la única causa.

Infidelidad
Sobre la infidelidad en la pareja

Hoy en día, estamos más abiertos a tener otros modelos de relación, por ejemplo, muchas parejas optan por tener relaciones sexualmente abiertas.

Las causas de las infidelidades dependen de muchos factores.

Según un estudio realizado por el Instituto mexicano de Sexología, las causas más relevantes de infidelidad en las parejas son:

-Las expectativas no cumplidas, nos hacemos expectativas muy altas sobre las personas que nos gustan y eso solo nos lleva a una desilusión con la realidad.

-Los problemas de comunicación y los factores sociales, son causas de gran importancia y más frecuentes.

-Los rasgos de personalidad,

-Y las condiciones ético-sociales.

¿Son infieles hombres y mujeres por el mismo motivo?

Las infidelidades suelen ser vividas de manera distinta entre hombres y mujeres.

Mientras los hombres son infieles para reforzar “su hombría”, la mujer es infiel porque suele buscar comprensión y afecto.

Normalmente, a los hombres cuando le “traicionan” les pesa mucho más la parte sexual de la infidelidad. Para las mujeres, suele tiene mayor valor una infidelidad que conlleve vínculo emocional.

Entonces, para la mujer es menor el daño si su pareja se acostase con cuatro mujeres distintas, que si se acostase con una misma mujer cuatro veces. En los hombres pasaría al revés, sería mayor el sufrimiento si su pareja se acostase con cuatro hombres distintos que con uno cuatro veces.

¿Existe un perfil de personas especialmente infieles?

No hay un perfil de personas más propensas a ser infieles.

Sin embargo, en terapia existe un gran porcentaje de pacientes hombres con edad alrededor de los 40 años, en el que pasan una etapa más vulnerable a ser infieles. Esta etapa coincide con la conocida “crisis de los 40”, que aunque se niegue, esta ahí. Es una transición que afecta a hombres y mujeres, pero especialmente durante este periodo el hombre necesita reforzar su autoestima sabiendo que aún puede ser atractivo para mujeres u hombres más jóvenes que él.

En algunas mujeres, la falta de comunicación con su pareja, el no sentirse querida y valorada puede hacerle más propensa a entablar nuevos contactos que le aporten esas carencias que padece en su relación.

Consecuencias de la infidelidad

Una infidelidad deja huella en la salud relacional de la pareja, las consecuencias emocionales no están bajo control, a pesar de que la persona que se ve engañada tenga buenos deseos para superar y seguir con la relación. Esto no significa que la infidelidad no tenga arreglo.

La traición es una de las acciones más destructivas de las relaciones humanas, rompe la confianza y no solo duele, sino que también perdemos autoestima, nos ofende y nos hace sentir avergonzados y humillados.

Para evitar estos sentimientos debemos asumir la infidelidad como “algo que nos hizo el otro y de lo cual no somos responsables”.

Consejos para poder superar una infidelidad:

-No actuar con venganza. Pues cada vez que piensas en ello la herida se abre y recuerdas el daño que te han hecho.

-Desquitarte este malestar y no dejar de confiar en las demás personas.

-No permitir que la traición de otra persona rompa tus planes de futuro y tus posibilidades de vivir una historia de amor plenamente.

¿Cuándo elegimos la opción de perdonar una infidelidad?

Echar a perder una relación por una infidelidad puede ser una equivocación. Intentar recuperar la relación es complicado por el orgullo social al que nos enfrentamos, frases que oímos diariamente al perdonar una infidelidad como “es un calzonazos”, “cornuda/o”, etc. hacen a muchas parejas no replantearse intentar arreglar la relación. El que no pueda salir bien es un riesgo que hay que pasar para seguir con tu vida en pareja o sin pareja. “Sólo se pasa página cuando se lee”.

Cuando las personas se ven afectadas por un engaño, reconstruir la relación supone un proceso largo y de gran esfuerzo, puesto que cicatrizar la herida conlleva su tiempo.

Aquí entran en cuestión muchas variables, como es la actitud de la persona que ha traicionado, en qué momento de la relación nos encontramos, qué ha sucedido, si ha sido algo espontaneo… pues habrá infidelidades irreversibles.

Es fundamental saber pedir perdón y saber perdonar.

Para poder perdonar debemos pensar qué queremos, si nos pesa más perder las cosas positivas de la relación o saber que no vamos a poder superar este dolor y decidir acabar con la relación.

La persona que ha sido infiel debe ser consciente del dolor que ha podido ocasionar, solo así podrá saber pedir perdón. El miedo a poder acabar con la relación es la principal causa para ocultar infidelidades.

Saber perdonarse a uno mismo es tan importante como pedir perdón, si tú mismo no te perdonas, no podrás actuar con tu pareja como lo solías hacer. Además de perseguirte el sentimiento de culpabilidad, se pueden llegar a asumir problemas posteriores por el hecho de haber fallado anteriormente.

Al igual, aceptar el perdón no supone el abandono de la búsqueda de tu propia justicia, sino más bien estar preparado para asimilar el daño y fortalecerte para prevenirte si estuvieses en una situación similar en un futuro.

Si la pareja después de esta crisis no aprende a reconstruir la relación y mejorar algunos aspectos de ella, la relación seguramente no saldrá adelante.

Queremos solucionarlo, pero no sabemos cómo hacerlo.

Pedir ayuda cuando el problema nos viene grande es de lo más sensato. Recurrir a profesionales especializados en relaciones de pareja como son los sexólogos y sexólogas puede ser una herramienta clave si no quieres tirar la toalla con tu relación y pasas por este problema.