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Javier Collado

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Redacción.- Científicos del University College de Londres y la Cancer Research UK del Reino Unido han descubierto  la fórmula para identificar y acabar con las células malignas en constante mutación.

Hace unas semanas se ha logrado extender al menos 10 años la esperanza de vida de una mujer inglesa aquejada de un cáncer terminal de piel, a través de la inmunoterapia, guiando al sistema inmune a reconocer y combatir las células cancerígenas

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Importante avance en la lucha contra el cáncer

Esto podría ser determinante para frenar el avance de la enfermedad incluso en los casos más graves, según han informado medios británicos como la BBC o ‘The Telegraph’.

Lo que descubrieron los investigadores es que absolutamente todos los tumores tienen “una bandera” o señal imperecedera, lo que significa que pueden ser identificadas por el sistema inmune sin importar cuánto muten. Este hallazgo marca todo un hito porque la mayoría de los tratamientos que se aplican hasta el momento fallan debido al rápido desarrollo del tumor, por lo que la medicación debe ser modificada constantemente; además de que el número de células inmunes que combaten la enfermedad es poco relevante como para ser efectivo. No obstante, si consiguen extraer estas células inmunes y multiplicarlas en un laboratorio, como creen los científicos, sería posible “barrer” literalmente el cáncer, incluso si se ha extendido en el organismo.
Algunos científicos creen que gracias a este descubrimiento se podrán hacer tratamientos a medida para cada caso

Nuestro sistema inmune actúa como un policía intentando detener a un criminal”, ha manifestado el doctor Sergio Quezada, responsable del laboratorio de Regulación Inmune e Inmunoterapia del UCL Cancer Institute, y añadió que “los tumores genéticamente diversos son una banda de matones relacionados en diferentes crímenes y el sistema inmune actúa como ese policía que intenta mantenerlos bajo control y detenerlos a todos”. Asimismo, y siguiendo con su símil policial, Quezada insistió en que esta investigación muestra que “no hace falta perseguir crímenes en diferentes vecindarios, sino que podemos dar a la policía el soplo para que llegue a la cúpula de la organización criminal”.

No obstante, otros científicos alertan de que esta investigación se encuentra todavía necesitada de un mayor recorrido ya que «algunos tumores podrían perder el antígeno inicial al mutar o convertirse en la cortina de humo de otras toxinas y confundir al sistema inmune».

La única certeza al respecto es que gracias a este descubrimiento los médicos podrán analizar el perfil genético de un tumor para localizar esas «banderas», dan información más allá de las mutaciones de la célula cancerígena y de esa forma poder desarrollar miles de millones de células inmunes especiales que puedan combatir y desterrar la enfermedad.

Los científicos piensan que las primeras pruebas basadas en este importante avance se puedan realizar en dos años aproximadamente.