Javier Collado

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Marta Pérez Lindo.- La mayoría de las personas estamos influenciadas por mitos sociales, muchos de estos aparecen en el mundo sexual, y en muchas ocasiones sin replanteárnoslo nos dejamos llevar por más de uno, marcándonos para siempre en nuestras experiencias.

En el siguiente artículo desmontaremos algunos de los mitos erróneos más sonados. ¡Seguro que te suena alguno!

1. Las mujeres tienen dos tipos de orgasmo.

Como se ha oído mucho, y se seguirá oyendo, las mujeres supuestamente tenemos dos tipos de orgasmo: el vaginal y el clitoriano.

Esto es totalmente falso, el orgasmo femenino viene siempre del clítoris. La diferencia está en la estimulación directa o indirecta. Es decir, podemos tener una estimulación directa con el sexo oral, la masturbación y otros juegos, o la estimulación indirecta con la penetración. El clítoris es un órgano que mide entre 10-13 cm y lo que conocemos del clítoris es solo una parte visible que mide unos 4 mm aproximadamente, por lo que, con la penetración se estimula indirectamente la parte interna.

Hay más facilidad para tener un orgasmo con la estimulación directa, pero siempre es cuestión de gustos.

2. Las fantasías son infidelidades.

Esto es mentira. Las fantasías eróticas suelen ser un tema difícil de abordar por su errónea relación con valores morales, esto es debido a confundir lo imaginario con lo real.

Nuestro mundo imaginario no tiene límites, podemos imaginar todo lo que queramos, el problema está cuando fantaseamos con algo que no estaría bien hacer en la realidad, además muchos sabréis que cuando no quieres fantasear con “algo malo” se repite incontrolablemente en tu cabeza.

Mitos Sexualidad
Mitos Sexualidad

Para no tener estos fantasmas sexuales debemos hacernos la idea de que las fantasías son solo eso, ideas irracionales de nuestro inconsciente sin más importancia y que no van a ocurrir en la realidad. Si estas imaginando una situación que si es real o lo ha sido entonces hablaríamos de un deseo.

A partir de ahora podrás fantasear con lo que te apetezca sin preocuparte.

3. ¿Si eyacula rápido es eyaculador precoz?. ¿Si pierde la erección es que no le atrae su pareja?.

En fin, el caso es estar condicionados a todo, supuestamente un hombre cuanto más aguante mejor, pues no, este tipo de creencias nos condicionan a tener que “dar la talla” constantemente sin disfrutar del acto.

La eyaculación precoz es cuando el hombre no es capaz de controlar su eyaculación, pero si alguna vez has eyaculado rápidamente sin controlarlo no significa que seas eyaculador precoz. Suele estar condicionado por problemas físicos o psicológicos, así que despreocúpate, lo importante es disfrutar los dos de la relación sin tiempos ni metas.

Al igual que cuando la persona no tiene una erección, entra en juego el juicio de su masculinidad creándole una angustia que experimentara cada vez que vuelva a intentar tener una relación y le impida disfrutarla. Nada tiene que ver la atracción por su pareja, es la mente la que juega un papel importante en esta situación. Por lo que debemos relajarnos y quitarnos los prejuicios de la cabeza, y seguro que todo irá bien.

4. El sexo anal, un tabú.

Hoy en día todavía se rechaza esta parte del cuerpo como fuente de sensaciones placenteras, debido a su relación con lo sucio y los desechos y, también, al asociarlo erróneamente con la homosexualidad, sobre todo varones heterosexuales. Debemos deshacernos de estas creencias y aprender a sentir placer en nuestra totalidad corporal.

5. Las personas de tercera edad no tienen sexo.

Somos seres sexuados desde que nacemos hasta que morimos. Pues claro que tienen relaciones sexuales. La sexualidad se disfruta desde los primeros frotamientos instintivos de bebes hasta el último periodo de vida. Es mentira que el deseo sexual decae tras la menopausia, es verdad que el cuerpo cambia, pero las relaciones pueden seguir siendo igual de satisfactorias o incluso más, al desinhibirse de poder quedar embarazada. Alfonso Artona en su publicación “La sexualidad en personas mayores” cuenta el testimonio de una mujer de 83 años, que le comentó la experiencia de su primer orgasmo, experimentado con 81 años. ¡Más vale tarde que nunca!

6. Los niños no deben masturbarse.

Para hablar sobre masturbación infantil debemos quitarnos de la cabeza el contenido sexual que tiene esta práctica para los adultos. El matiz que debe existir en la infancia es el aprendizaje de masturbación en la intimidad, porque el niño o niña solo se centra en lo satisfactorio que le resulta “tocarse”, por eso es importante que los padres le enseñen a tener su propio espacio íntimo, sin que el niño o niña llegue a percibir que está haciendo algo malo.

7. Experimentarse individualmente es malo.

A menudo asociamos la masturbación con los adolescentes, y con hombres en especial. Es verdad que es menor el porcentaje de mujeres que se masturban que de hombres, pero lo cierto es que la masturbación es para todas las edades, o sino ¿a qué edad se puede experimentar el placer? Todo el mundo sin excepción tiene derecho a gozar.

Sentir placer individualmente es una buena manera de conocerse, tener tiempo e intimidad para ti y quererte. Y dicho esto, no podemos pasar de una sociedad donde masturbarse es pecado a una donde todo el mundo debe hacerlo, que lo haga quién le apetezca.

8- Los hombres siempre piensan en sexo y las mujeres nunca.

Este mito cayó en el estudio realizado en Inglaterra, dónde los resultados decían que las mujeres pensaban 30 min más al día en sexo que los hombres. Al igual que otro estudio de la Universidad Estatal de Ohio (EE.UU) predijo que el hombre pensaba 19 veces en sexo mientras las mujeres 10 veces al día. ¿Qué es verdad? Mi conclusión es que por el hecho de ser hombre o mujer no se piensa más en la actividad sexual, sino que cada persona es única e irrepetible, es casi imposible generalizar y separar entre hombres y mujeres, en cuestiones como esta.

9. ¡Nuestra primera vez, que…realidad¡

Normalmente nos creamos una expectativa tan positiva antes de tener nuestra primera relación coital que lo único que se produce al tenerla es una desilusión tan grande como la expectativa que teníamos, sin generalizar, quizás muchas personas hayáis tenido una experiencia genial. Pero lo cierto es que quizás la falta de información, de experiencia y algunos que otros mitos como “tienes que romper el himen” o “Vas a sangrar la primera vez” ¡Qué horror! A parte de ser mentira, el simple hecho de saber que tienes que romper algo, que no sabes bien lo que es, y que supuestamente vas a sangrar, la presión de “quitarnos la virginidad”, como si fuese algo que nos quitan o nos ponen… pero también lo que escuchas sobre “el sexo es lo mejor”. ¿Cómo vas a tener una sensación buena, si en tu cabeza tienes esta serie de ideas que se contradicen?

La verdad que nos deberían de haber dado alguna pista y consejos para orientarnos las primeras veces. Bueno, y todas las demás, porque la edad no siempre significa aprendizaje.

10. Cuanto más grande es el pene, mejor.

Dejo este “gran mito” para el final, porque todavía nos envuelve la importancia del tamaño. Si al final nosotros mismos nos limitamos. Aquí quien no da la talla no va a poder disfrutar, parece ser. En qué momento hemos aprendido que un pene cuánto más grande mejor funcionará, pero, eso sí, tampoco tan grande. El problema es que hemos focalizado toda experiencia sexual en los genitales, cómo si el pene en sí fuese el responsable de darnos placer. Estamos dando la responsabilidad de nuestro placer a un órgano. Personalmente creo que es más lógico que busques tu propio placer y lo compartas con alguien, pero nosotros somos un poco más complicados. Si estamos de acuerdo en que la penetración no es la mejor forma de excitar a una mujer, ¿por qué dar tanta importancia al tamaño?

Antiguamente, se le daba más valor al pene pequeño porque daba más placer en el comienzo de la vagina, donde tenemos la mayoría de terminaciones nerviosas, pero esto ha cambiado, la imagen erotizante de hoy en día es tener un “buen tamaño”, basado en un criterio personal. Cuando nos desprendamos de los estereotipos físicos seremos capaces de descubrir placeres todavía ocultos.

Todos estos mitos sirven para reflexionar, ¿cuánta verdad hay realmente detrás de todos esos comentarios sexuales que oímos día a día? No los cuestionamos y los normalizamos, dejando que repercutan en nuestra satisfacción.

 

“El sexo forma parte de la naturaleza, y yo me llevo de maravilla con la naturaleza”.

Marilyn Monroe