Javier Collado

Supermercados Piedra

Dobuss

Redacción.-  ¿Has estado enamorado alguna vez? Si tienes alguna duda quizás después de leer este artículo puedas contestar a la pregunta.

Posiblemente si alguna vez has estado enamorado has disfrutado de un sentimiento tan grande y satisfactorio, confundido a veces con el amor, que nos suele parecer muy difícil de explicar.

El enamoramiento es el estado que experimentamos cuando comenzamos una relación. Durante este periodo aún conocemos poco la personalidad del otro, pero sin embargo, estamos convencidos de que es el amor de nuestra vida y deseamos que así sea para siempre.

Enamoramiento
De la pasión al cariño?

Normalmente, tenemos emociones tan positivas que nos encantaría que jamás se apagasen, percibimos una alegría constante, queremos pasar cada segundo pegado el uno al otro y nos sentimos pletóricos.

Pues bien, estos sentimientos son tan fuertes que muchos investigadores han relacionado el amor como una de las drogas más potentes que existen (la droga romántica), dado que el amor en su máximo nivel llega a reducir incluso el dolor, y llegar a desembocar en comportamientos depresivos y obsesivos cuando el amor se rompe.

Lo cierto es que la ciencia no lo explica todo, pero gracias a ella podemos entender algunos comportamientos en los que nos vemos reflejados.

Numerosos estudios se refieren a la fase de enamoramiento como una droga porque nuestro cerebro se llena de feniletilamina, que es un estimulante cerebral culpable de producir dopamina, que hace que tengamos mayor deseo y repitamos conductas de placer. También segregamos oxitocina que nos conduce hacia arrebatos sentimentales: nos estamos enamorando. Estos niveles de éxtasis nos pueden explicar por qué podemos pasar una noche entera haciendo el amor o conversando sin ningún síntoma de cansancio o sueño.

Pero, ¿El enamoramiento dura toda la vida?

A menudo las personas cuando notan que el tiempo pasa factura en su relación,  repiten la frase que la mayoría de parejas han pensado alguna vez: “esto ya no es lo mismo”. ¿Llevan razón?

Lo cierto es que ningún organismo es capaz de soportar tal éxtasis de forma permanente como el que sentimos al principio de la relación, es decir, durante el enamoramiento.

La etapa del enamoramiento no es sostenible en el tiempo, sino que suele durar entre 3 o 5 años como máximo, pero esto no es algo negativo porque el amor sí que perdura.

La relación entre el amor y el estar enamorado tiene mucho que ver. Según un estudio de la universidad de Bar-Ilan en Israel, las parejas con mayores niveles de oxitocina durante la fase del enamoramiento seguían juntas después de nueve meses, mientras que las parejas estudiadas con niveles bajos de oxitocina al principio de la relación habían roto. Esto significa que las parejas que han vivido con mayor énfasis el enamoramiento tenían mayor probabilidad de seguir juntos en un futuro.

Pero aunque el nivel de oxitocina baje después de la fase de enamoramiento, durante el amor aumentan otros valores emocionales como el afecto, pasar más tiempo unidos y tener mayor contacto físico, según la profesora de psicología Ruth Feldman, de la Universidad de Bar Ilan. Estos son algunos de los motivos que hacen que queramos seguir con nuestra pareja cada día y nuestra relación sea estable.

Una de las claves para no dejar que la relación decaiga después del éxtasis experimentado en la fase inicial de la relación, es incrementar el esfuerzo, según José Manuel Rey, profesor de la Universidad Complutense de Madrid. Pero ¿Cuánto esfuerzo hace falta para que una pareja sea feliz después del enamoramiento principal? Esto varía según la pareja, y aunque el esfuerzo es mayor del que nos gustaría, pues a todos nos encantaría tener una relación basada en la felicidad, deseo y placer sin ningún sacrificio, si bien las personas somos un poco más complicadas.

Realizar actividades positivas para los dos, ajustarse a los gustos del otro y tener detalles con tu pareja son claves para mantener viva la llama del amor o mantener el nivel de oxitocina, explicándolo desde la perspectiva científica.

Durante el amor, la confianza y complicidad van creciendo conforme pasa el tiempo y conoces mejor a tu pareja, las semejanzas y diferencias. No caer en la rutina y tener nuevas experiencias es uno de los mejores medios para que tu relación vaya por buen camino.

No obstante, los altibajos en una relación son una parte fundamental, y no siempre tienen que ser perjudiciales. Por esta razón, no hay que tenerle miedo a los conflictos, como cualquier persona tenemos nuestras diferencias, no podemos dejar que ciertos enfrentamientos que pueden ser resueltos deterioren la relación. Debemos dejar a un lado los sentimientos negativos que nos envuelven durante estas disputas, y una forma de reconocer que no se ha hecho lo correcto, aprender de ello y hacer la relación más fuerte, es saber pedir perdón. Esto nos ayudará a comprender y buscar conjuntamente la solución a los problemas.

Lo que tenemos claro es que el amor no se acaba mientras haya ganas de seguir cultivándolo. Y una actividad que nunca falla para tener una relación feliz y duradera es recordar el por qué estáis juntos.

“El amor no tiene cura, pero es la cura para todos los males”

Leonard Cohen.

1 Comentario

  1. Si señor, como me gusta esta chica la manera de explicar de forma clara y concisa el dia a dia de la pareja.
    Que buenos consejos!!!
    Sigue asī Marta, te lo agradecemos.
    Buenas noches.

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