Javier Collado

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La Mezquita-Catedral de Córdoba.
La Mezquita-Catedral de Córdoba.

CBN.  La revista de viajes CondéNast Traveler ha publicado un artículo titulado ‘58 cosas que hay que hacer en Andalucía una vez en la vida‘ en el que recorre de Este a Oeste la Comunidad Autónoma destacando aquellas experiencias que nadie que pasara por alguna de las ocho provincias hermanas debería perderse.

En lo referente a la cordobesa, la prestigiosa publicación hace seis interesantes paradas. ¡Veamos cuáles son!

La primera es turística y, como no podía ser de otra manera, se refiere a la Mezquita-Catedral de Córdoba. «Desorientarse entre las columnas y los arcos lobulados de la mezquita de Córdoba. 

Patio del Palacio Viana. Mayo 2014. / Foto: Patricia Monterroso.
Patio del Palacio Viana. Mayo 2014. / Foto: Patricia Monterroso.

Descubrir que su Mihrab no está orientado a la Meca y que aquí el Guadalquivir tiene ciertos comportamientos divinos». Una invitación a perderse en una de las más espectaculares edificaciones de la comunidad autónoma que la publicación no ha dejado pasar por alto. Algo que da pie a la segunda cosa que, según la revista, se debe a hacer en Córdoba, con un tono un tanto irónico, burlón y crítico: «Volver a maldecir a Carlos V por permitir el pastiche de catedral con la que la Iglesia se adueñó del monumento árabe más preciado de Occidente».

Continuando con la ruta, CondéNast Traveler aconseja a sus lectores que disfruten de las mayores de las fiestas cordobesas, sus Patios. «Aspirar a vivir y cuidar un patio cordobés. Llevarse una impronta completa visitando el Palacio de Viana».

Caña y salmorejo en el Mercado Victoria. / Foto: Facebook del mercado.
Caña y salmorejo en el Mercado Victoria. / Foto: Facebook del mercado.

La cuarta parada es gastronómica, con la que la publicación inventa un término nuevo muy acorde a la cultura cordobesa. A ver si adivinan cuál:  «Callejear gastro-bebercialmente alrededor de la Plaza de la Corredera sin negarse a un salmorejo, a una buena tapa de embutido de Sierra Morena ni a una tortilla gigantesca». Efectivamente, «gastro-bebercialmente», una palabreja un tanto extraña pero que, sin embargo, describe muy bien el gusto de los cordobeses por una caña y una tapa. Porque Córdoba es vida, es gente, son terrazas, bares y las reuniones entre amigos en torno a una mesa de bar.  Sin olvidar, por supuesto, el salmorejo, el plato estrella cordobés que triunfa más allá de nuestras fronteras.

Imagen del cuadro más conocido de Julio Romero de Torres, la chiquita piconera.
Imagen del cuadro más conocido de Julio Romero de Torres, La Chiquita Piconera.

Y entre paseo y paseo, la revista da un guiño a las mujeres cordobesas: «Cruzarse con las mujeres morenas que pintó Julio Romero de Torres, bien por la calle o bien en su curioso museo». 

La sexta y última parada que propone la publicación sita en el Conjunto Arquelógico de Madinat Al-Zahra. «Reconstruir en la memoria lo que fue Medina Azahara sin atragantarse con tanta piedra». 

A estas seis se podrían añadir innumerables experiencias más, como disfrutar un vino en Montilla-Moriles, dejarse seducir por el sabor de los ibéricos de Los Pedroches, admirar los paisajes de la Subbética o disfrutar del ruido de nuestra fauna en la Sierra de Hornachuelos.

medina azahara
Medina Azahara.

Pero nunca es tarde para incluir guiones en el listado y recorrer nuestra tierra con lápiz y papel -más romántico que apuntarlo en el móvil-, tachando -o quizás anotando- las maravillosas vivencias de las que hemos ido disfrutando en nuestro caminar por los rincones de Córdoba.