Gabriel Pérez Alcalá y Alejandro Galvao han presentado el Laboratorio de Neurociencia Humana

Javier Collado

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Gabriel Pérez Alcalá y Alejandro Galvao han presentado el Laboratorio de Neurociencia Humana
Gabriel Pérez Alcalá y Alejandro Galvao han presentado el Laboratorio de Neurociencia Humana

Redacción. La Universidad Loyola Andalucía ha puesto en marcha su Laboratorio de Neurociencia. De acuerdo a las líneas de trabajo de la institución para obtener la calificación de Research University, el rector de la Gabriel Pérez Alcalá y el profesor e Investigador Alejandro Galvao, han inaugurado este nuevo Laboratorio de Neurociencia Humana (LNH), en un acto junto al vicerrector de Investigación, Carlos García, y de los investigadores de distintos ámbitos de la Universidad.

La creación de este laboratorio de investigación se enmarca en el fuerte compromiso que ha adquirido esta Universidad con la excelencia en la investigación, donde se busca una investigación de calidad, con un marcado impacto social y con la intención última de mejorar la calidad de vida de las personas.

Líneas de Investigación. Son varias las líneas de investigación que han quedado adscritas al LNH. Entre ellas, pertenecientes al Departamento de Psicología, según explicó el profesor Galvao “podemos encontrar el estudio de los correlatos neurobiológicos de los trastornos del aprendizaje, de las bases neurales de la memoria autobiográfica en adolescentes relativa a sus relaciones afectivas, así como el estudio neurofisiológico del deterioro cognitivo en personas adultas con diversas patologías neurológicas.” Además, el LNH se presenta como un laboratorio interdepartamental, donde diversos investigadores de ámbitos diversos (comunicación y educación, marketing, ingeniería…), podrán utilizar sus recursos para potenciar cada una de sus líneas de investigación.

Para ello, el LNH cuenta con un sistema de estimulación cognitiva y perceptiva, así como un sistema de registro de la actividad eléctrica cerebral, motora, dermal y oculográfica. La utilización de este tipo de tecnologías junto con la sinergia que surge fruto de la colaboración interdisciplinar, sin duda contribuirán a una producción científica a la altura de una Universidad de excelencia internacional y orientada a la transferencia de resultados con impacto social.