Exposición organizada dentro del ciclo anual Bellas Artes de Pasión, titulada LAMENTATIO, abierta al público en la Sala IV del Museo de Bellas Artes de Córdoba.

Javier Collado

Supermercados Piedra

Dobuss

Exposición organizada dentro del ciclo anual Bellas Artes de Pasión, titulada LAMENTATIO, abierta al público  en la Sala IV del Museo de Bellas Artes de Córdoba.
Exposición organizada dentro del ciclo anual Bellas Artes de Pasión, titulada LAMENTATIO, abierta al público en la Sala IV del Museo de Bellas Artes de Córdoba.

Redacción. Con motivo de la Semana Santa, el Museo de Bellas Artes de Córdoba ofrece al público la exposición titulada Lamentatio, que estará abierta hasta el 5 de abril. Se trata de una pequeña muestra compuesta de un lienzo, un grabado y dos dibujos, con la que se da continuidad al ciclo denominado Bellas Artes de Pasión, iniciado en 2012 con la titulada Ecce-Homo, seguido en 2013 con Tres Caídas, y luego en 2014 con Crucifixio. A través de ellas se pretende mostrar al visitante las diversas representaciones iconográficas y momentos de la Pasión de Cristo, con imágenes provenientes de los fondos habitualmente no expuestos que conserva el Museo.

Para 2015 el tema seleccionado ha sido la Lamentación sobre Cristo muerto, momento que sucede tras el descendimiento de la cruz del cuerpo de Cristo, en que es depositado sobre los brazos de la Virgen María. Ha sido desclavado del madero por José de Arimatea y Nicodemo acompañados por diversas Santas Mujeres, entre las que destaca  María Magdalena, que sostiene los tarros de ungüento para realizar la mortaja.

La representación de tantos personajes hace de esta escena una composición de relativa  complejidad para los artistas, pero desde su aparición en el siglo XII se ha convertido en una constante a lo largo del arte por influencia de los ritos funerarios populares y de los textos de los místicos. A partir de la Reforma Católica de 1563 adquiere un carácter más teatral, cobra un especial protagonismo la figura de la Virgen María, que suele ser representada con su mirada hacia arriba, como reprochando a Dios Padre la consumación del sacrificio del Hijo.

Absoluto protagonista de la muestra es Juan de Guzmán, conocido como Fray Juan del Santísimo Sacramento (Puente Genil, h. 1611 – Aguilar de la Frontera,1680), pintor cordobés que profesó como carmelita descalzo. A pesar de haberse formado en Italia, solía copiar de estampas las composiciones de los pintores flamencos más afamados, como Rubens y Van Dyck, con las que completaba los programas iconográficos de los conventos de su Orden. Con su presencia, el Museo se adhiere también a la celebración del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús (1515-1582), que se está celebrando en 2015.

La obra, que podrá contemplarse en la Sala IV de Arte Barroco Cordobés en el horario habitual de apertura del Museo, está acompañada de otras tres piezas: un grabado de Giovanni Volpato que representa un Descendimiento de la Cruz (c. 1769) original del famoso pintor bohemio neoclásico Anton Raphael Mengs (1728-1879), más dos dibujos: una Piedad anónima del siglo XVIII, y otra que copia al boloñés Aníbal Carracci y se atribuye también a Fray Juan del Santísimo Sacramento.