Hospital Valle del Guadiato.

Javier Collado

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Hospital Valle del Guadiato.
Hospital Valle del Guadiato.

Redacción. La delegada territorial de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, María Isabel Baena, ha destacado en su visita al Hospital de Alta Resolución Valle del Guadiato (Peñarroya-Pueblonuevo) los avances y el trabajo que los profesionales sanitarios están llevando a cabo en al área quirúrgica del centro. Concretamente, ha resaltado los buenos resultados que se están obteniendo con la implantación de las denominadas bombas elastoméricas, de analgesia intravenosa, para el control domiciliario del dolor postoperatorio en los pacientes que se ha sometido a determinados tipos de cirugía mayor ambulatoria.

En palabras de Baena, “estos dispositivos, además de ofrecer altos niveles de satisfacción, posibilitan una recuperación más pronta del paciente y están evitando reingresos hospitalarios o consultas a Urgencias (tanto de los centros de salud como del propio hospital), a la vez que propician una evolución más favorable de ciertas intervenciones de cirugía mayor ambulatoria, asociadas a un mayor dolor postoperatorio, como son, las cirugías proctológicas, de hombro, hernias o juanetes, entre otras”.

En este sentido, cabe resaltar que el uso de este tipo de dispositivos de analgesia intravenosa que se colocan al paciente en el hospital, tras la cirugía, antes de que sea dado de alta, está especialmente fundamentado en la zona, dada la circunstancia de la dispersión geográfica que existe en el área de referencia del hospital (que tiene una extensión de 1.797 kilómetros cuadrados, con una densidad de población de 14,4 habitantes por kilómetro cuadrado), lo que influye, inevitablemente, en la inmediatez del acceso de estos pacientes a los centros sanitarios, en caso de necesitar acudir a Urgencias o de reingreso en el hospital por dolor agudo tras la intervención.

El hospital Valle del Guadiato es un centro referente del modelo de atención sanitaria pública basada en la Alta Resolución. Uno de sus pilares fundamentales es la Cirugía Mayor Ambulatoria, que no requiere ingreso hospitalario. Este tipo de intervenciones permiten al paciente regresar a su casa el mismo día en que se practica la cirugía, acortando así su tiempo de recuperación. Para ello, se emplean técnicas quirúrgicas menos invasivas, así como el uso de la tecnología más avanzada.

El dolor, junto con los vómitos, es la complicación más frecuente que se registra en el periodo postoperatorio; durante las primeras 48-72 horas las necesidades de analgésicos son mayores, por lo que un adecuado manejo de este dolor favorece la recuperación ambulatoria y contribuye a generar un mayor nivel de bienestar y seguridad de los pacientes que ya se encuentran en su domicilio.

Determinadas intervenciones quirúrgicas son más susceptibles de registrar estas complicaciones (fundamentalmente el dolor). Por ello, como mejora en este campo, el hospital ha incorporado los dispositivos denominados “Bombas de Infusión con Sistemas de Impulso por Presión Atmosférica”, también conocidas como bombas elastoméricas, que se conectan a una vía venosa periférica y permiten la administración de tratamiento analgésico continuado al paciente durante el postoperatorio, mientras se recupera en su domicilio tras la cirugía ambulatoria.

Así, a mediados de 2011, se pone en funcionamiento en el hospital la analgesia intravenosa con bombas elastoméricas para el manejo del dolor postoperatorio. En un primer momento, se aplica únicamente en cirugías proctológicas y de hombro, pero posteriormente, a lo largo de 2013, dado el éxito y la buena acogida entre los pacientes, se comienza a emplear también en algunos tipos de intervenciones de rodilla y pie, en juanetes, hernias, el denominado ‘codo de tenista’, operaciones de extracción de material y algunas intervenciones que, por algún motivo, han sido más agresivas y en las que se prevé un aumento del dolor.

La puesta en marcha de este tipo de analgesia se realiza con la intención de potenciar la recuperación precoz del paciente; minimizar los fracasos de la cirugía ambulatoria, producidos por un inadecuado control del dolor en intervenciones cuya recuperación se prevea muy dolorosa; conseguir un tratamiento ambulatorio real; favorecer la recuperación del paciente en su domicilio, fomentando el autocuidado; y disminuir las consultas a Urgencias y los reingresos por dolor incontrolado.

Entre las principales ventajas del dispositivo destacan su fácil manejo, es ligero, de pequeño tamaño, silencioso y no precisa batería ni conexión a ninguna red. Su sistema de funcionamiento imposibilita la sobredosificación, es más efectivo que los medicamentos por vía oral y permite la infusión continua controlada de la analgesia necesaria para el tratar el dolor postoperatorio inmediato.

Más de 150 pacientes ya se han beneficiado de las ventajas de este tipo de analgesia desde su implantación, mostrando todos ellos un elevado nivel de satisfacción con el dispositivo y una precoz recuperación favorecida por la ausencia de dolor.

Con el objetivo de compartir la experiencia en este campo, los profesionales sanitarios del hospital han presentado a congresos y eventos científicos comunicaciones relacionadas con el uso de las bombas elastoméricas.