Cada vez más personas deciden adoptar en vez de comprar.

Javier Collado

Supermercados Piedra

Dobuss

Un perro espera a ser adoptado.
Un perro espera a ser adoptado.

Marta Plano. Tanto si la noche de Navidad llegó a tu casa el trineo de Papa Noel como si eres de los que pide sus deseos a los Reyes Magos y estás esperando al 5 de enero, cuidado con los regalos que deseamos pues alguno puede tener graves consecuencias. Protectoras y centros de protección animal temen estas fechas ante la entrega de animales como regalos, dado que la decisión de convivir con un animal debe ser meditada por quienes serán responsables de él.

Muchos niños, y no tan niños, durante estas fechas, abrirán sus ojos sorprendidos ante un regalo especial: una mascota. En un primer momento los abrazos y gritos de alegría llenarán la habitación, pero conforme pasen los días y la familia se acostumbre a ver al animal la emoción inicial descenderá. Después llega la pereza de educar al animal, las obligaciones diarias, los destrozos en casa… y con ellos la gran pregunta: “¿Qué hacemos con el perro?”

Cada vez más personas deciden adoptar en vez de comprar.
Cada vez más personas deciden adoptar en vez de comprar.

Desgraciadamente muchos de ellos terminan siendo abandonados por unos dueños que no meditaron la responsabilidad que conllevaba tener un animal.

Por este motivo, antes de regalar un animal debemos pensarlo dos veces, porque una buena opción puede ser adoptarlo. Una buena reflexión para esta Navidad.