El nombre de la rosa.

Javier Collado

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El nombre de la rosa.
El nombre de la rosa.

Redacción. El Gran Teatro recibe este sábado 13 de diciembre la versión para la escena de El nombre de la rosa, la primera novela del ensayista y semiólogo italiano Umberto Eco. El libro obtuvo un éxito sin precedentes, fue llevado al cine y ahora llega a los escenarios para que los espectadores disfruten en directo de las peripecias de fray Guillermo de Baskerville y su alumno Adso de Melk, mientras tratan de desentrañar una serie de extrañas muertes que se suceden en una abadía benedictina en el siglo XIV.

Bajo la dirección de Garbi Losada y con los actores Juan Fernández y Guillermo Barrientos en los papeles protagonistas del fraile y su joven pupilo, se desarrolla esta historia ambientada en la Edad Media que contiene una original mezcla de relato detectivesco a lo Agatha Christie y novela culta. El texto se revela como una aventura laberíntica que participa de las características propias de la novela policíaca, la crónica medieval o la alegoría narrativa. Su apasionante trama, llena de efectos, tiene también la virtud de ofrecer una reconstrucción portentosa de una época, de sus diversas formas de pensar y los conflictos que entre ellas se desatan, personalizados aquí por una decena de personajes que encarnan el debate filosófico y teológico entre dos grandes adversarios religiosos: los franciscanos, su espiritualidad y sencillez, y los enviados del Papa de Roma, con el siniestro inquisidor al frente, que representan el poder y la tiranía de la púrpura. Y todo ello en el interior de una abadía de monjes benedictinos situada en los Alpes italianos que sufre las muertes, en terribles circunstancias, de varios hermanos.

La obra es una coproducción de cuatro compañías teatrales (Ados Teatroa, Tres Tristes Tigres, La Nave Producciones y Al Revés Producciones) que se han unido para poner en marcha una función en la que participan una docena de actores y una llamativa puesta en escena que tiene como elemento central de la escenografía las páginas de un códice. Ya que los misteriosos crímenes tienen que ver con un libro prohibido -el segundo libro de la Poética de Aristóteles, que versa sobre la comedia y el humor- la elección de esta estructura que funciona a manera de un laberinto de páginas que se despliegan es, en opinión de la directora del montaje, “todo un acierto”. Garbi Losada, junto a José Antonio Vitoria, firma también la adaptación de la obra, que estéticamente recuerda a la película del mismo nombre dirigida por  Jean-Jacques Annaud y protagonizada por Sean Connery y Christian Slater.

En el teatro, es Juan Fernández el encargado de dar vida al personaje del fraile franciscano Guillermo de Baskerville. El actor destaca el “apasionante” trabajo escénico desarrollado por Losada y explica que “el hilo conductor que son los crímenes que investiga Guillermo oculta un mar de fondo que subyace desde los tiempos de San Francisco de Asís sobre si la Iglesia debe ceder sus riquezas en beneficio de los pobres y, a la vez, aparece también la cuestión de la lucha entre la razón y el fanatismo”.