Puente Romano de Córdoba y Mezquita.
Arcos del Puente Romano de Córdoba. / Foto: Wikipedia

Javier Collado

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Puente Romano de Córdoba y Mezquita.
Puente Romano de Córdoba y Mezquita. Foto: Wikipedia

Redacción. Desde la Córdoba romana, año 0 – Corduba-, pasando por la Córdoba andalusí, año 1.000, hasta la Córdoba Patrimonio de la Humanidad, año 2.000. Ese es el recorrido histórico y cultural que desde este viernes 5 de diciembre los visitantes del Centro de Recepción de Visitantes de la ciudad de Córdoba podrán disfrutar aprovechando el patrimonio arqueológico y arquitectónico del propio edificio. La consejera de Fomento y Vivienda, Elena Cortés, ha sido la encargada de inaugurar esta exposición permanente de este equipamiento público, que, según sus palabras, “lo dota de contenido cultural para conocimiento de la cuidad y de todos aquellos que la visiten”.

Durante el acto de inauguración de la muestra, la consejera ha recordado que cuando se diseñó el programa de obras del Puente Romano y su entorno, el objetivo de la Consejería era “dotar al Centro de contenido cultural que pudiese ser disfrutado tanto por los visitantes como por los cordobeses interesados en la historia de su ciudad, en sus orígenes”. “Hoy inauguramos esta exposición y con ello cumplimos nuestro compromiso, al igual que hicimos”, ha recordado, “cuando adoptamos la decisión de abrir este Centro el pasado 8 de octubre”.

“El Plan de Actuaciones en el Puente Romano y Entornos de la Puerta del Puente y la Calahorra, apuesta que contó con una inversión autonómica de 33 millones de euros, ha revalorizado un eje monumental crucial para entender y apreciar Córdoba y su historia”, ha subrayado Cortés, para quien el mayor reconocimiento de que este trabajo ha merecido el esfuerzo es el galardón ‘Premio Europa Nostra 2014’, premio que reconoce la intervención realizada para borrar la histórica brecha que tradicionalmente existía entre las dos márgenes del río, integrar a la ciudad con el Guadalquivir y configurar una entrada a la Córdoba histórica, desde la que es posible obtener una imagen panorámica del legado histórico y cultural que atesora esta ciudad Patrimonio de la Humanidad.

Exposición histórica. Un panel colocado en el acceso a la planta sótano del edificio principal da una rápida información sobre los orígenes de Córdoba, sobre la evolución morfológica del paisaje desde el Mioceno a la Era Moderna, sobre el cauce en la antigüedad y en el medievo, y su propia fundación. Ahí se puede conocer el germen de la ciudad como poblado tartésico plantado cerca del río a mediados del primer milenio a.C. En el siglo II a.C. Roma levantó un núcleo urbano junto al anterior y al río lo llamó Betis. Pero fue a comienzos del Imperio cuando Augusto la refundó y la hizo capital de la Bética, labrando su muralla y su puente de sillería, la obra que garantizó el éxito de la ciudad. Aquí comienza el año 0. Ánforas, pequeñas piezas extraídas de las obras de la Puerta del Puente, capiteles y un fragmento de la muralla romana muestran la realidad de este momento.

Una lámina restituida recientemente, de gran precisión científica y topográfica y ubicada en la planta noble informa al visitante sobre la imagen de la ciudad en el año 1.000. La llegada de los musulmanes a la Península Ibérica en el siglo VIII, ahora llamada Qurtuba, convierten a Córdoba en la metrópolis del califato omeya, como se puede apreciar en las maquetas que ilustran su evolución a lo largo de la época de las Tres Culturas.

La recuperación de la ribera del río Guadalquivir y la apertura de la ciudad hacia sus aguas componen la tercera fase de esta exposición. Es la Córdoba del año 2.000. Un audiovisual hace un recorrido por la memoria constructiva de los elementos esenciales de esta parte de la ciudad: el Puente, la Torre de la Calahorra y la Puerta del Río, que ponen fin a la exposición e invitan a la ciudadanía a asomarse al Guadalquivir.