Rastrillo solidario a favor de Aparcor.

Javier Collado

Supermercados Piedra

Dobuss

Rastrillo solidario a favor de Aparcor.
Rastrillo solidario a favor de Aparcor.

Redacción. El rastrillo solidario que la Asociación de Parkinson de Córdoba (Aparcor) viene celebrando desde hace nueve años en la capital cordobesa se va a desarrollar hasta el próximo sábado 6 de diciembre en el Palacio de la Merced, coincidiendo con el mercadillo navideño organizado por la institución provincial.

Durante el acto de inauguración, la presidenta de la institución provincial, María Luisa Ceballos, ha alabado “la magnífica gestión que los miembros de la asociación realizan cada día, en el trabajo constante y animando a los enfermos, algo que no está pagado por ninguna Administración, más aún teniendo en cuenta que  el párkinson afecta a un porcentaje importante de la población”.

“La Diputación ha sido siempre un organismo vinculado con los colectivos sociales de la provincia y de la capital. Abrir las puertas del Palacio de la Merced para que podáis celebrar este mercadillo significa continuar en la misma línea de trabajo”, ha continuado Ceballos. Así lo ha ratificado también la delegada de Bienestar Social de la institución provincial, Dolores Sánchez, quien ha insistido en que “la institución provincial seguirá colaborando con esta asociación”.

Por su parte, la concejala Familia y Servicios Sociales del Ayuntamiento de Córdoba, María Jesús Botella, ha invitado a los cordobeses a que visiten este mercadillo y ha alabado “la encomiable labor” de las personas que trabajan en esta asociación “porque ayudáis a muchas personas que padecen esta enfermedad, que produce sufrimiento, malestar y discapacidad”.

Para finalizar, la presidenta de Aparcor, Josefa Villena, ha agradecido “la acogida de la Diputación, que nos ha cedido este maravilloso espacio para mostrar los trabajos de nuestros talleres”.

Villena ha explicado que la Asociación de Párkinson de Córdoba funciona desde hace 14 años, y en la actualidad cuenta con un grupo de cuidadores y voluntarios, que atienden a unos 20 enfermos. “Somos como una pequeña familia, en la que además desarrollamos distintos talleres y otras actividades, como gimnasia, rehabilitación, etcétera”, ha finalizado.