Alumnos participantes en Orientación para el deporte.

Javier Collado

Supermercados Piedra

Dobuss

Alumnos participantes en Orientación para el deporte.
Alumnos participantes en Orientación para el deporte.

Redacción. ‘Educación se orienta al Deporte’ es un programa transversal centrado en el deporte de Orientación, en el que han participado esta mañana, miércoles 29 de octubre, 26 profesores y 623 alumnos de 4º curso de la ESO y 1º de Bachillerato de los IES Tablero (57), López Neira (103), Cárbula (40), Ángel de Saavedra (52), La Estrella (49), Santa Victoria (83), Blas Infante (28), Maimónides (78), Fuensanta (24), Séneca (62) y Nuevas Poblaciones (73).

Además, han colaborado como voluntarios y controladores más de 100 alumnos y alumnas  de 1º y 2º  de Técnico Superior de Actividades Físico Deportivas (TAFAD) del IES López Neyra, y se ha contado con una unidad medicalizada, ubicada en el entorno de la Calahorra, proporcionada por Asistencia Los Ángeles y un médico del Centro Andaluz de Medicina del Deporte. Alumnos y alumnas del IES López Neyra han colaborado en el diseño de las pruebas y en la organización de la actividad y el logotipo fue diseñado el pasado año por Pablo Barón, que era entonces alumno del IES Góngora.

Esta actividad deportiva de carrera se ha desarrollado en el casco histórico de Córdoba, con cuatro recorridos, que han partido de Puerta de Sevilla, Plaza de Capuchinos, Bulevar del Gran Capitán  y Plaza de la Magdalena. Cada recorrido, de unos 3.600 metros, ha sido realizado por 32 a 34 equipos de cinco alumnos, y ha constado de 11 a 12 controles con tres pruebas especiales en cada uno, terminando todos tras cruzar el Puente Romano.

Cada participante llevaba un plano con el recorrido que debe realizar. En varios de esos puntos, en calles o  plazas emblemáticas de Córdoba, se han incluido juegos o actividades complementarias, combinando lo meramente deportivo con lo formativo y cultural, en un ambiente lúdico que requiere un importante esfuerzo intelectual. Además, cada equipo debía decidir el itinerario más rápido para llegar al siguiente punto, si bien esta actividad no tenía carácter principalmente competitivo.

En la Torre de la Calahorra, se instaló el control final, donde cada grupo se hizo una foto con el Mapa Urbano de Córdoba y su profesor o profesora, y posteriormente los participantes formaron el logotipo de la actividad.