lince iberico
Lince Ibérico.

Javier Collado

Supermercados Piedra

Dobuss

lince iberico
Lince Ibérico. Foto: www.juntadeandalucia.es

Cristina Abad Cabal. El lince ibérico, Lynx pardinus, es una especie de mamífero carnívoro de la familia Felidae, autóctono de la Península Ibérica. Su aspecto es grácil, con patas largas y una cola corta con una borla negra en el extremo que suele mantener erguida batiéndola en momentos de peligro o excitación. Lo que más llama la atención del llamativo aspecto de este felino son sus orejas puntiagudas que están terminadas en un pincel de pelos negros rígidos que favorece su camuflaje al descomponer la redonda silueta de su cabeza.

Está catalogado por la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) como el felino más amenazado del mundo. Las poblaciones existentes a finales del siglo XX probablemente se encuentran desaparecidas (Sierra de San Pedro, Villuercas y Sierra de Gata en Extremadura, Sierra Morena Central y Occidental y algunos puntos de las Sierras Béticas de Jaén y Granada). De hecho,según los últimos censos, resisten unos 320 ejemplares, repartidos en 4 poblaciones, Doñana su entorno y las población de Sierra Morena repartida en 3 núcleos Andújar-Cardeña (Jaén-Córdoba), a los que habría que añadir las recientes poblaciones de Guadalmellato (Córdoba) y Guarrizas (Jaén) creadas en los últimos años con animales liberados procedentes de otras poblaciones y de centros de cría en cautividad. A estos hay que añadir la población del programa de cría que en la actualidad suma unos 100 ejemplares, que pretenden aumentar en número a lo largo del tiempo. Desde 1989 (cuando la población se estimaba en 1.100 ejemplares), todas las Comunidades Autónomas están obligadas a redactar Planes de Recuperación para la especie siguiendo la estrategia nacional para la recuperación de la especie. Hoy día, tres comunidades Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura tienen un plan de estas características.

Además, la Directiva Hábitats obliga a conservar las áreas de importancia para la especie con el objetivo garantizar un estado de conservación favorable. Sin embargo, pese a que la propuesta hecha de Lugares de Interés Comunitario (LIC) para el lince ibérico puede considerarse suficiente para garantizar el futuro de la especie, la falta de planes de gestión para estos espacios dificulta la conservación del hábitat necesario para esta especie.

Lince bebé
Cachorro de lince.

El hábitat natural del lince ibérico se encuentra en el bosque y matorral mediterráneo, en zonas muy restringidas de la Península Ibérica. En España en muy pocas áreas, bien conservadas y aisladas de la actividad humana, mientras que en Portugal parece que se ha extinguido. Este tipo de hábitat le proporciona refugio y pastos abiertos para cazar conejos, que suponen el 90% de su dieta.

En Portugal se están haciendo esfuerzos denodados para la recuperación del hábitat del lince, como en la Reserva natural de la Sierra de la Malcata.

El tamaño del territorio que necesita cada ejemplar está condicionado por la abundancia de presas potenciales, pero como media un lince ocupa unos 10 km². En zonas ricas en alimento, el territorio del lince será algo menor que en zonas pobres. Dentro de este territorio suelen existir distintas residencias vitales para el lince, como las zonas de monte bajo para el descanso y las zonas de campeo, donde este animal estará en activo, y que coinciden con las de máxima densidad de conejos.

Las preferencias examinadas del hábitat del lince en el área de Doñana, incluyendo el parque y los alrededores, revelan que el lince está generalmente ausente en las tierras de cultivo y en plantaciones de árboles exóticos (eucalipto y ciertos pinos), donde también escasean los conejos. En el parque, la radiotelemetría muestra que más del 90% de los puntos de reposo del día usados por el lince se localizan dentro del matorral denso. El lince se encuentra principalmente entre los 400 y 900 m de altura, pero este intervalo puede extenderse hasta los 1600 m.

Otro de sus principales problemas aparte de la poca población, es la falta de alimento. El lince tiene como base de su dieta al conejo como hemos mencionado anteriormente. Aún así, la gestión de esta presa no se está haciendo de manera correcta ya que falta un estrategia nacional que unifique los criterios de gestión. Además las carreteras siguen representando un grave problema para este felino ya que muchos ejemplares siguen muriendo atropellados cada año.