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La delegada del Gobierno, Isabel Ambrosio, con los alumnos y alumnas de la Casa de Oficios Azaya.

Javier Collado

Dobuss

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La delegada del Gobierno, Isabel Ambrosio, con los alumnos y alumnas de la Casa de Oficios Azaya.

Redacción. Un total de 24 alumnos se han formado en la Casa de Oficios ‘Azaya’, promovida por la Asociación para la Defensa Social de Adolescentes y Menores (Adsam) y que fue clausurada este viernes 3 de octubre por la delegada del Gobierno, Isabel Ambrosio.

Con una inversión de 327.417 euros, durante 12 meses los alumnos, divididos en dos grupos de 12 personas dedicado uno a la jardinería y el otro a monitor deportivo, han recibido 1.920 horas de formación teórico-práctica.

En su intervención, Ambrosio agradeció a los participantes del taller su capacidad de decisión a la hora de inscribirse y asumir un objetivo que han cumplido, a pesar de las dudas o la incertidumbre lógica que supone enfrentarse a un periodo de formación y los retos que plantea.

A su vez, animó a los alumnos a no perder de vista la perspectiva de la formación y del aprendizaje, en un momento en que la situación económica sigue siendo complicada, los cambios se suceden muy rápido y hay que aprovechar al máximo cada oportunidad que se ofrece de ampliar o descubrir nuevos conocimientos. Ambrosio ha valorado la iniciativa, el talento, las ganas de aprender y mejorar, como el mejor activo para enfrentarse al futuro.

Para la delegada del Gobierno, los talleres de empleo, Casas de Oficios y Escuelas Taller son “una herramienta esencial a la hora de ayudar a desempleados y desempleadas a que adquieran una formación que les permita su incorporación al mundo laboral”.

Durante el tiempo que se llevan desarrollando, son muchas las personas que han cambiado su rumbo hacia la plena integración social y laboral, y todo ello con el objetivo común que nos sirve de estímulo de “aprender trabajando y trabajar aprendiendo.”

Asimismo, destacó el doble objetivo de estas iniciativas de formación y empleo. Por un lado, mejorar la cualificación de las personas, ofrecerles una experiencia y abrir una puerta a la inserción la mercado laboral. Y por otro, generar un beneficio social en los municipios con la consiguiente mejora de la calidad de vida y revitalización de los mismos.

La delegada del Gobierno ha felicitado a la Asociación Adsam por la labor que realizan en Córdoba en las distintas áreas de educación social con familias, menores y jóvenes cordobeses.

Adsam nace en 1981, de la iniciativa de un grupo de profesionales que trabajaban con jóvenes de los barrios más desfavorecidos de Córdoba. Asociación sin ánimo de lucro cuenta actualmente con más de 100 socios y 50 trabajadores de diversos campos profesionales como la psicología, el trabajo social o la educación social.

La Junta de Andalucía colabora con esta asociación en tres líneas de trabajo, con el mantenimiento de plazas en los centros de Menores Imara y Educador Luis Muñoz, la financiación de programas de intervención socioeducativa y con los comedores de verano dentro del Decreto de Exclusión.