Ricardo Moreno.
El ayudante de ingeniería Ricardo Moreno.

Javier Collado

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Ricardo Moreno.
El ayudante de ingeniería Ricardo Moreno.

Patricia Monterroso. Solo nueve años tuvieron que pasar desde que Thomas Edison patentara la primera bombilla incandescente de filamento de carbono comerciable. Fue en 1880 y solo nueve años después se haría la luz en Puente Genil. Sería el primer municipio andaluz en tener luz eléctrica y el segundo de toda España tras Barcelona.

En la ciudad condal se adquirió, por la Escuela de Ingenieros Industriales de Barcelona, la primera dinamo Gramme. Allí se construía la primera central eléctrica en torno a 1875 y su producción eléctrica se destinó a iluminar establecimientos y talleres como la Maquinista Terrestre y Marítima, considerado como el primer consumidor en España que firmó un contrato de suministro eléctrico.

A partir de ahí comenzarían a iluminarse España, siendo Puente Genil el siguiente, hace ahora 125 años. Ese es el tiempo que ha transcurrido desde que los primeros cordobeses viesen encenderse una bombilla. Concretamente en Puente Genil. Ahora hace 125 años que los pontaneses veían que la luz eléctrica estaba más cerca de sus casas. Atrás quedaban las lámparas de gas o aceite y las calles oscuras de noches cerradas.

Andalucía vio por primera vez la luz a través de Puente Genil gracias a la labor Ricardo Moreno quien, aprovechando la fuerza motriz del río, pudo poner en  marcha una turbina que traería la luz al municipio. La inauguración tuvo lugar el día 11 de agosto de 1889 y tuvo una amplia repercusión en la prensa de la época.

fabrica de harinas san cristobal puente genil
Fábrica San Cristóbal. / Foto: caminosdepasion.es

Tal y como puede leerse en el libro «El agua como motor en la industria: historia y tecnología. El caso La Alianza de Puente Genil», en 1889 la Sociedad Baena, Jurado y Compañía, que figuraba como arrendataria de la fábrica de harinas San Cristóbal, decidió asociarse con el ayudante de Obras Públicas, Ricardo Moreno y, aprovechando la fuerza motriz de la Fontaine, instalar una dinamo en una pequeña central hidroeléctrica junto a la panadería, que alimentara doscientas lámparas incandescentes de diez bujías destinadas al alumbrado público y particular de las dos calles principales de Puente Genil.  Así fue como comenzó la luz en este municipio de la Subbética cordobesa.

cartel llegada de la luz puente genil
Cartel conmemorativo de los 125 años de luz eléctrica en Puente Genil.

Para la conmemoración de tan importante hecho, la Asociación de Jóvenes Empresarios de Puente Genil, Asojem, ha organizado una serie de actividades entre las que destaca la del próximo 2 de octubre. Puente Genil encenderá a partir de ese jueves, y durante un mes, un alumbrado artístico que iluminará varios puntos estratégicos del municipio con unos 700.000 puntos de luz. Lejana la cifra de aquella primera iluminación que los pontaneses disfrutaron gracias al ingenio y dedicación de Ricardo Moreno, pero cercana en el tiempo, pues 125 años de luz, aunque han dado para mucho, sobre todo permitió el desarrollo industrial de la localidad, no son más que poco más de un siglo.

Ricardo Moreno nació en Alcalá la Real (Jaén) el 23 de marzo de 1831 y falleció en Puente Genil el 17 de enero de 1913. Compartía su trabajo de Ayudante de Ingenieros con las labores de despacho, laboratorio y taller, creándose una gran reputación científica. Llega a Puente Genil para colaborar en la construcción del puente de hierro del tendido ferroviario Córdoba-Málaga.